Las obras de la nueva estación de bombeo de aguas pluviales del canal Interceptor Nord avanzan en Castelldefels. La infraestructura, que costará 14,6 millones, duplicará con creces la capacidad de evacuación de agua.
Las obras de la nueva estación de bombeo de aguas pluviales del canal Interceptor Nord avanzan en Castelldefels con el objetivo de reforzar la protección del municipio frente a episodios de lluvias intensas. La infraestructura, promovida por la Agencia Catalana del Agua (ACA) en colaboración con el Ayuntamiento de Castelldefels y ejecutada por la empresa Cox, supondrá una inversión de 14,6 millones de euros.
Una vez operativa, la estación permitirá multiplicar por más de dos la capacidad actual de desagüe, pasando de 13 a 31 metros cúbicos por segundo. Este salto cualitativo mejorará el comportamiento de la red ante precipitaciones torrenciales, cada vez más frecuentes en el litoral mediterráneo.
La instalación contará con siete bombas sumergibles de 400 kW de potencia, cada una capaz de evacuar 5,3 metros cúbicos por segundo. El sistema se completará con canales de desbaste, cámaras de aspiración y celdas de bombeo diseñadas para optimizar el funcionamiento del Interceptor Nord.
La configuración geográfica de Castelldefels, con una franja litoral densamente urbanizada, hace especialmente relevante disponer de un sistema eficiente de evacuación de aguas pluviales. La nueva estación se integra en el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación de Cataluña 2022-2027 y cuenta con financiación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), que puede cubrir hasta el 40% del gasto elegible.
La infraestructura se completará con cuatro edificios principales: un centro de control de unos 300 metros cuadrados, un espacio para grupos electrógenos, un edificio de recepción y medida, y otro que albergará dos centros de transformación eléctrica.
Los trabajos se desarrollan por fases y, tras la ejecución de la obra civil, la infraestructura deberá superar un período de pruebas antes de su entrada en funcionamiento. El proyecto incorpora criterios ambientales y de sostenibilidad, así como medidas de restitución e integración paisajística coordinadas con el Ayuntamiento de Castelldefels. Para el seguimiento de la actuación se utiliza metodología BIM (Building Information Modelling), que facilita la gestión digital de las distintas fases de construcción.
Con esta actuación, Castelldefels da un paso importante en la modernización de sus infraestructuras hidráulicas y gana capacidad para afrontar los fenómenos meteorológicos extremos asociados al cambio climático.

