El Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat retirará la escala mecánica de la plaza de la Bòbila, que ha sufrido una avería irreparable, y la sustituirá por dos ascensores que conectarán con la calle de la Verge de la Mercè.
La escala mecánica de la plaza de la Bòbila, en Esplugues de Llobregat, ha dicho adiós. Después de una nueva avería que ya no tiene reparación posible, el Ayuntamiento ha decidido retirarla y sustituirla por dos ascensores que garantizarán la conexión entre la plaza y la calle de la Verge de la Mercè. La instalación quedará fuera de servicio desde ya, hasta que empiecen las obras.
La decisión responde a un problema que se venía arrastrando desde hace tiempo. La escalera, muy antigua, ha sufrido múltiples incidencias en los últimos años, y la última avería ha sido la definitiva. El consistorio ha optado por una solución más moderna y accesible: dos ascensores que permitirán subir y bajar con total comodidad, sin depender de los peldaños móviles.
La nueva infraestructura beneficiará especialmente a los vecinos con movilidad reducida, a las personas mayores y a quienes se desplazan con carritos de bebé. El recorrido entre la plaza de la Bòbila y la calle de la Verge de la Mercè se podrá hacer en ascensor tanto de subida como de bajada, algo que hasta ahora no era posible con la escala mecánica, que solo funcionaba en un sentido.
“La actuación forma parte de la primera fase de transformación del carrer de la Verge de la Mercè, en el tramo comprendido entre la plaza de la Bòbila y las calles de la Menta y de la Serra del Cadí”, señalan fuentes municipales.
Las obras, que tienen un plazo previsto de diez meses, se ejecutarán de forma escalonada para minimizar las molestias. La zona donde irán los ascensores será la primera en la que se actúe, con el objetivo de que puedan entrar en servicio cuanto antes, aunque continúen los trabajos en el resto de la calle.
El Ayuntamiento trabaja para que las obras comiencen lo antes posible, aunque todavía no ha dado una fecha concreta. Lo que sí está claro es que, mientras duren los trabajos, los vecinos tendrán que buscar rutas alternativas para salvar el desnivel entre la plaza y la calle superior.
Esta intervención se enmarca en un proyecto más amplio de mejora del espacio público en Esplugues de Llobregat. La transformación de la calle de la Verge de la Mercè busca hacerla más accesible y transitable, y los ascensores son la pieza clave para garantizar la conexión vertical.
Para los residentes de la zona, la noticia supone un alivio. La escala mecánica llevaba años dando problemas, con averías frecuentes que dejaban a muchos vecinos sin una alternativa cómoda para subir o bajar. Los ascensores, además de ser más fiables, ofrecen una solución mucho más inclusiva.
La actuación también tiene un impacto visual: la estructura de la escala mecánica desaparecerá, dando paso a un entorno más limpio y moderno. El Ayuntamiento ha asegurado que la nueva instalación se integrará en el paisaje urbano de forma armónica.
Mientras llega el inicio de las obras, el consistorio pide paciencia a los vecinos y recuerda que la retirada de la escala es necesaria para poder instalar los nuevos ascensores. La prioridad es que la nueva conexión esté operativa lo antes posible, incluso antes de que finalicen el resto de trabajos de la calle.
Esta no es la única actuación de accesibilidad que tiene en marcha el municipio. En los últimos años, Esplugues ha ido eliminando barreras arquitectónicas en distintos puntos, con la instalación de rampas, ascensores y pasos de peatones adaptados. Los dos nuevos ascensores de la Bòbila son un paso más en esa dirección.
La plaza de la Bòbila, situada en el corazón del barrio, es un espacio muy utilizado por los vecinos, con equipamientos como el mercado municipal y diversas tiendas. La mejora de su conexión con las calles superiores es clave para dinamizar la zona y facilitar el día a día de quienes la frecuentan.
El proyecto, financiado con fondos municipales, no tiene un coste público detallado en la información facilitada, pero se enmarca en las inversiones previstas para la mejora de la movilidad y la accesibilidad en el municipio. El Ayuntamiento confía en que las obras puedan adjudicarse en breve para empezar cuanto antes.
Mientras tanto, los vecinos que necesiten salvar el desnivel de la Bòbila tendrán que utilizar las rutas alternativas existentes, como las escaleras de los jardines de la Menta o el itinerario por la calle de la Serra del Cadí. La previsión es que, en menos de un año, la nueva conexión por ascensor sea una realidad.

