El precio medio del alquiler de locales comerciales en Barcelona escaló hasta los 1.570 euros mensuales en 2025, la cifra más alta de la serie histórica, según la encuesta municipal del sector. Ciutat Vella lidera las rentas, con 28,3 euros por metro cuadrado.
El coste de alquilar un local comercial en Barcelona sigue sin techo. La última encuesta municipal del sector, correspondiente a 2025, sitúa la renta media en 1.570 euros mensuales, la más elevada desde que se recoge el dato. El precio por metro cuadrado se fija en 19,6 euros, una subida suave respecto a 2024 —cuando el incremento fue de unos 200 euros en solo un año— pero que mantiene la tendencia alcista.
El aumento de los alquileres se ha convertido en el sexto problema que más afecta a la actividad económica de la capital catalana, según los propios comerciantes. Un contexto que ha llevado al alcalde, Jaume Collboni, y a parte de la oposición a plantear la regulación de los precios de los alquileres comerciales.
El distrito de Ciutat Vella es el más caro, con 28,3 euros por metro cuadrado, el doble que en barrios periféricos como Horta-Guinardó o Nou Barris. Le sigue Sarrià-Sant Gervasi, con una media de 26,3 euros/m2. Estos datos reflejan la brecha entre el centro y la periferia de la ciudad.
La encuesta, realizada sobre una muestra de casi 2.500 comercios de todos los segmentos, revela que el 75,4% de los locales están en régimen de alquiler, frente al 16,1% en propiedad y un 8,3% en concesión municipal. Entre los no alimentarios, la proporción de propietarios duplica la media.
Por sectores, los comercios de equipamiento personal son los más cotizados, con un promedio de 25,6 euros/m2, muy por encima de los 17 euros que se pagan por los locales de alimentación. El ligero incremento de la cuota de franquicias —que ya suponen el 7,1% de los sondeados— apunta a que el encarecimiento de los inmuebles dificulta la entrada de pequeños emprendedores.
Ante esta situación, el grupo municipal del PSC llevó al pleno del Ayuntamiento de Barcelona una proposición para instar al Gobierno español a modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). La iniciativa, aprobada con los votos de PSC, Barcelona en Comú y ERC, y con la oposición de Junts, PP y Vox, pide instrumentos específicos para “regular o moderar los incrementos de los alquileres” y medidas de contención de precios en las zonas de mayor presión.
El informe de Idealista sitúa la rentabilidad del alquiler de locales en la ciudad en un 8%, muy por encima del 5,2% que atribuye a la vivienda. Un dato que explica el interés inversor por este segmento, pero que también pone en jaque al pequeño comercio.
Para los comerciantes de Barcelona, la escalada de los alquileres supone un lastre adicional en un contexto de incertidumbre económica. Desde el consistorio se apuesta por la vía legislativa para contener los precios, aunque la medida aún debe concretarse a nivel estatal.

