Jaume Collboni y su homólogo Michaël Delafosse han firmado una declaración conjunta para reclamar la finalización de la línea de alta velocidad entre Barcelona y Montpellier, un proyecto que beneficiaría a más de dos millones de personas.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el de Montpellier, Michaël Delafosse, han dado un paso firme para desbloquear la conexión ferroviaria de alta velocidad entre ambas ciudades. Este lunes, en el Saló de Ciutat del Ayuntamiento de Barcelona, firmaron una declaración conjunta en la que instan a las administraciones españolas y francesas a culminar el tramo pendiente del AVE.
Un proyecto que arrastra retrasos desde 2013
La línea de alta velocidad entre Barcelona y la frontera francesa está operativa desde 2013, pero el tramo francés hasta Montpellier sigue sin completarse. Los dos regidores consideran que esta conexión es clave para la movilidad de más de dos millones de personas y para el atractivo económico y social de ambas regiones.
Según el comunicado del consistorio barcelonés, la unión ferroviaria “reforzaría el atractivo económico y social” de las dos ciudades. Además, contribuiría a situar la acción climática y la protección del medio ambiente en el centro de las políticas públicas, un argumento que ha cobrado fuerza en los últimos años.
El compromiso de Montpellier y el apoyo de la Generalitat
La institución metropolitana Montpellier Méditerranée Métropole, presidida por Delafosse, se ha comprometido a defender este acuerdo ante las administraciones francesas. El pacto cuenta también con el respaldo de la región de Occitania y la Generalitat de Catalunya, lo que suma presión política para que el proyecto avance.
Para los vecinos de la provincia de Barcelona, la culminación del AVE supondría un salto cualitativo en las conexiones con el sur de Francia. Actualmente, viajar en tren de Barcelona a Montpellier requiere transbordos o un tiempo de viaje muy superior al que ofrecería la alta velocidad directa.
Una alianza histórica que cumple 60 años
Barcelona y Montpellier mantienen un acuerdo de hermanamiento desde 1963, la relación activa más antigua de la capital catalana. Este vínculo se ha reforzado con la pertenencia de ambas ciudades a la red Medcités, que agrupa a 91 urbes mediterráneas comprometidas con el desarrollo sostenible y la economía azul. Delafosse es actualmente presidente de esta red.
No es la primera vez que los alcaldes se movilizan por el AVE. En 2008, Barcelona acogió la primera cumbre de alcaldes sobre trenes de alta velocidad, donde se creó un grupo de ciudades que impulsaban el proyecto. Ese colectivo lo forman Barcelona, Béziers, Carcasona, Figueres, Girona, Lleida, Montpellier, Narbona, Nimes, Perpinyà, Tarragona y Toulouse.
Ahora, con la declaración firmada, Collboni y Delafosse esperan acelerar las gestiones ante los gobiernos central y francés. La pelota está en el tejado de las administraciones estatales, pero la presión desde el ámbito local es cada vez mayor. Mientras tanto, los ciudadanos de Barcelona y su área metropolitana siguen esperando una conexión ferroviaria digna con el sur de Francia.
¿Cuándo estará terminado el AVE Barcelona-Montpellier?
No hay fecha concreta. El tramo español está operativo desde 2013, pero el francés aún no se ha completado. La declaración firmada busca agilizar las gestiones.
¿Qué beneficios tendrá la conexión de alta velocidad?
Mejorará la movilidad de más de dos millones de personas, potenciará el turismo y la economía, y reducirá el impacto ambiental al fomentar el tren frente al avión o el coche.
¿Quién impulsa este proyecto?
Los alcaldes de Barcelona y Montpellier, con el apoyo de la Generalitat de Catalunya y la región de Occitania, además de un grupo de 12 ciudades que ya se movilizaron en 2008.

