El Ayuntamiento de Barcelona ha empezado a desplegar 201 dispositivos de traducción automática con inteligencia artificial en servicios sociales, la Guardia Urbana y las oficinas de atención ciudadana. La tecnología permite traducir conversas en 82 idiomas en tiempo real.
El Ayuntamiento de Barcelona está ultimando el despliegue de un sistema de traducción automática en tiempo real basado en inteligencia artificial (IA) para mejorar la atención a la ciudadanía. El proyecto, que arrancó con pruebas piloto en 2024 y 2025, contempla la puesta en marcha de 201 dispositivos portátiles en tres ámbitos municipales: 130 para centros del Instituto Municipal de Servicios Sociales (IMSS), 43 para unidades de la Guardia Urbana y 28 para las Oficinas de Atención Ciudadana (OAC).
Según fuentes municipales, el 85% de los aparatos ya han sido entregados y se prevé que el despliegue se complete durante el próximo mes de septiembre, una vez finalice la formación del personal que los utilizará. Esa formación incluye el protocolo de uso interno, la necesidad de contar con el consentimiento de la ciudadanía, la prohibición de difundir las conversaciones o la obligación de colocar carteles informativos, entre otras medidas.
La iniciativa, que tiene un coste de menos de 55.000 euros, busca superar las barreras idiomáticas en las primeras interacciones entre la ciudadanía y el personal municipal. Barcelona acoge una población cada vez más diversa, y estos traductores permiten conversar en tiempo real en 82 idiomas, traducir textos escritos en 96 y fotografías en 112, un abanico que se irá ampliando con actualizaciones periódicas.
Los dispositivos, similares a un teléfono móvil, están pensados para que profesionales y usuarios de los servicios municipales se entiendan de forma más rápida y precisa. Se utilizan en servicios con mayor exposición a entornos plurilingües, como las OAC y los puntos de información municipal, así como en los centros de servicios sociales, la Oficina de Prestaciones Sociales y Económicas o el servicio de atención al sinhogarismo.
La Guardia Urbana ha sido pionera en la introducción de estos traductores, que usa tanto en las comisarías como en la actividad operativa en la calle. Según los mandos y agentes, la valoración es muy positiva por su rapidez, intuición y claridad visual, y han demostrado ser útiles para orientar a personas extranjeras, regularizar infracciones de tráfico con conductores de otras nacionalidades o asistir a víctimas de hurtos.
El proyecto se enmarca en la Estrategia municipal para una adopción ética, democrática y sostenible de la inteligencia artificial, coordinada por el Instituto Municipal Barcelona Innovación y Tecnología (BIT) a través de su Oficina de Inteligencia Artificial. También se alinea con el Plan Barcelona Fácil, la hoja de ruta del consistorio para hacer más ágil y accesible la relación entre la administración y la ciudadanía.

