El Pleno de Montcada i Reixac ha dado luz verde al avance de modificación del Plan General Metropolitano y al plan de bordes para compatibilizar la protección del Pla de Reixac con un crecimiento urbanístico sostenible.
El Pleno del Ayuntamiento de Montcada i Reixac aprobó este jueves, 23 de julio, el avance de modificación del Plan General Metropolitano (PGM) y el plan de bordes del sector del Pla de Reixac. La iniciativa busca preservar este espacio de alto valor ambiental, paisajístico y social, a la vez que permite un desarrollo urbanístico ordenado y sostenible en el municipio.
El presidente del Área Territorial y de Movilidad, Andreu Iruela, defendió la propuesta como una “tercera vía” que supera el dilema histórico entre construir sobre el territorio o frenar el crecimiento. “Por primera vez somos capaces de armonizar dos necesidades que hasta ahora parecían incompatibles”, afirmó durante la sesión plenaria.
Iruela reconoció la presión de la demanda de vivienda en Montcada i Reixac: “Cada vez es más difícil conseguir un hogar digno y asequible; como ayuntamiento responsable, no podemos dar la espalda a esta realidad”. El plan de bordes es un instrumento urbanístico que ordena las zonas de transición entre el tejido urbano y los espacios naturales, con el objetivo de mejorar la conectividad y crear fronteras de mayor calidad.
La modificación del PGM propone actuar en ámbitos de transición actualmente residuales o degradados para convertirlos en espacios públicos, zonas verdes, nuevas viviendas y mejores conexiones peatonales y ciclistas. Se pretende reforzar la relación entre la ciudad y el Pla de Reixac sin ocupar nuevos terrenos agrícolas o naturales.
El Pla de Reixac aún mantiene la reserva para el Área Residencial Estratégica (ARE) de Mas Duran, un proyecto de 2009 que preveía 2.130 viviendas en suelo agrícola, de las cuales 1.080 serían protegidas. El nuevo planeamiento reordena estas reservas de vivienda protegida “ubicándolas donde tiene sentido, completando barrios existentes y regenerando zonas, sin ocupar suelo agrícola”, según Iruela, con el objetivo de construir una ciudad más cohesionada.
Con la aprobación del avance, se abre un periodo de información pública de un mes para que la ciudadanía pueda presentar sugerencias y aportaciones. Paralelamente, se inicia el procedimiento de evaluación ambiental estratégica, necesario para garantizar que el futuro planeamiento incorpore criterios de sostenibilidad.
El Pla de Reixac es un corredor verde de 450 hectáreas que se extiende entre Montcada i Reixac, Ripollet, Santa Perpètua de Mogoda y La Llagosta. Se trata de una de las zonas agrícolas de secano más importantes del Área Metropolitana de Barcelona y del Vallès, y forma parte del conector biológico que une las sierras Prelitoral y Litoral.
Para los vecinos de Montcada i Reixac, el plan supone un equilibrio entre la necesidad de vivienda y la preservación del entorno natural. Durante el próximo mes, podrán participar en el proceso de información pública para conocer los detalles y hacer aportaciones antes de la aprobación definitiva.

