La pintora, escultora y escritora Lluïsa Sallent ha fallecido a los 92 años, dejando un legado que la sitúa entre las grandes figuras del arte figurativo catalán.
La artista ripolletenca Lluïsa Sallent ha fallecido a los 92 años, según ha confirmado el Ayuntamiento de Ripollet. Nacida el 12 de diciembre de 1934 en el barrio del Pont Vell, era conocida popularmente como la “Lluïsa de la Ferreria”, por su vinculación familiar con las tierras del actual polígono de la Ferreria.
De joven estudió en la Escuela de las Hermanas Dominicas y participó activamente en la vida cultural del municipio. Con 19 años inició una etapa como modelo de alta costura antes de establecerse en Barcelona, aunque mantuvo siempre un fuerte vínculo con su villa natal.
Su vocación artística se consolidó en 1966 de la mano del pintor Pere Pruna, con quien se formó a través de la observación directa. En 1979, el escultor Joan Rebull la introdujo en el mundo de la escultura. Sin estudios reglados de Bellas Artes, desarrolló un estilo figurativo de inspiración clásica con una sensibilidad contemporánea muy personal.
Su obra escultórica, realizada principalmente en mármol, alabastro, travertino y bronce, se centró en el cuerpo femenino, con composiciones que transmiten serenidad, fuerza y equilibrio. En pintura destacó por el dominio del dibujo y una pincelada expresiva. Obras como Somni de pedra y Solejant-se, conservadas en la Fundación Vila Casas, forman parte de su legado.
Además de exponer en numerosas galerías, cultivó la literatura con sus memorias Vidas y apariencias (2011) y la novela biográfica Fortuny, retrato de una pasión, dedicada al pintor Marià Fortuny.
La figura de Lluïsa Sallent está presente en la exposición permanente “Protagonistas. Ripolletencs que dejan huella” del Centro de Interpretación del Patrimonio Molí d'en Rata. Precisamente, el pasado julio de 2026, la artista donó una pintura que ha pasado a formar parte del fondo local, como última voluntad.
Con su muerte, Ripollet pierde a una de sus creadoras más universales, cuyo trabajo queda como testimonio de una vida dedicada al arte y a la memoria de su tierra.

