El Plan de Servicios Ferroviarios 2030-2040 de la Generalitat incluye fragmentar la R4 para que los trenes de Manresa no lleguen hasta el Penedès, sino a Martorell o L'Hospitalet. La medida, prevista para 2027-2028, busca minimizar el impacto de las incidencias.
La Generalitat de Cataluña ha avanzado los detalles del Plan de Servicios Ferroviarios 2030-2040, presentado a finales de junio, que incluye una modificación clave para la línea R4 de Rodalies. La propuesta, enmarcada en la primera fase del plan (2027-2028), consiste en fragmentar el recorrido actual para que los trenes que conectan Manresa y el Bages no tengan que atravesar toda la línea hasta el Penedès, sino que su cabecera más lejana sea Martorell o incluso L'Hospitalet de Llobregat. El objetivo es mejorar la fiabilidad de un trazado especialmente castigado por las incidencias.
Según fuentes consultadas por Regió7, expertos ajenos a la elaboración del plan consideran la medida "muy positiva" para los usuarios de Manresa y el Bages y aseguran que "tiene toda la lógica" desde el punto de vista operativo. Actualmente, los trenes que salen o llegan a Manresa recorren hasta 143 kilómetros hasta Sant Vicenç de Calders, pasando por el Vallès, Barcelona y el Baix Llobregat. Este largo trayecto, explican los especialistas, "aumenta considerablemente la probabilidad de sufrir retrasos y de que estos se propaguen", ya que cualquier incidencia en el Penedès o en el Baix Llobregat afecta directamente a los trenes del Bages.
El plan contempla tres fases temporales. En la primera, para 2027-2028, se prevé un "cambio de cabeceras" para la R4, aunque el documento oficial no ofrece más concreción. Los expertos interpretan que los trenes con origen o destino Manresa dejarán de circular hasta Vilafranca del Penedès o Sant Vicenç de Calders, y tendrán como extremo Martorell (a 62 kilómetros) o L'Hospitalet (a 40 kilómetros). En cambio, los trenes que prestan servicio hasta Terrassa ya tienen recorridos más cortos: 62 km desde Martorell y 40 km desde L'Hospitalet.
La fragmentación busca que las frecuentes incidencias que sufre la red de Rodalies —agravadas durante el primer trimestre de 2026— tengan un menor impacto en el conjunto de la línea. Mientras no se resuelvan los problemas de infraestructura con inversiones que requerirán años, "tener trenes que realizan trayectos tan largos es un lastre", señalan los expertos. En condiciones normales, los trayectos largos no deberían impedir el cumplimiento de horarios, pero la realidad de la red catalana —con numerosas averías y retrasos— hace que cualquier pequeña incidencia se propague rápidamente.
Para los viajeros del Bages, la medida supondrá un cambio significativo: ya no podrán ir directamente en tren desde Manresa a estaciones como Vilafranca del Penedès o Sant Vicenç de Calders sin un transbordo. Sin embargo, los expertos consideran que la ganancia en fiabilidad compensará esa molestia. "Los usuarios de Manresa son los que más sufren los retrasos actuales; acortar el recorrido reducirá drásticamente la probabilidad de que un problema en el otro extremo de la línea les afecte", explican.
El plan 2030-2040 también incluye mejoras en otras líneas de Cercanías, pero la R4 es una de las prioridades por su elevado volumen de viajeros y su historial de incidencias. La Generalitat prevé que las obras y cambios operativos necesarios se ejecuten entre 2027 y 2028, aunque los plazos concretos dependerán de la disponibilidad presupuestaria y de la coordinación con Adif y Renfe.
De momento, los usuarios del Bages deberán esperar algo más de un año para que la medida se materialice. Mientras tanto, la R4 seguirá siendo una línea de largo recorrido con las consiguientes demoras. La Generalitat insiste en que el plan global de Rodalies requiere inversiones multimillonarias a largo plazo, pero que medidas como la fragmentación de la R4 son pasos "inmediatos y viables" para mejorar el día a día de los viajeros.

