La basílica de la Sagrada Família acogió por primera vez un concierto del Festival Grec con las voces de Maria Arnal y Lídia Pujol, en un espectáculo gratuito que llenó el templo de poesía y música.
La Sagrada Família se sumó este miércoles por la noche a la constelación de escenarios del Festival Grec, que este año celebra su 50 aniversario. Lo hizo con 'Arrels de llum', un espectáculo concebido por Josep Barcons que reunió a las cantantes Maria Arnal y Lídia Pujol, junto al Cor Cererols, en un recorrido por la poesía, los motetes y el canto gregoriano. El evento, gratuito y con entrada por sorteo, marcó un hito en la relación entre el templo de Gaudí y la ciudad de Barcelona.
Un puente de piedra entre el Grec y la basílica
La decisión del Grec de llevar su programación a la Sagrada Família no fue casual. Ambos espacios comparten un vínculo material: la piedra de Montjuïc. Tanto el escenario principal del festival como los primeros muros de la basílica se construyeron con material de la misma cantera de la montaña que cierra Barcelona por el sur. “Es un gesto simbólico que tiende puentes”, explicaron fuentes del festival. El concierto, además, coincidió con el centenario de la muerte de Gaudí y la culminación de la torre central del templo, que con sus 172,5 metros se ha convertido en la estructura más alta de la ciudad.
Un sorteo que acerca el templo a los barceloneses
El acceso al espectáculo se realizó mediante un sorteo de entradas, un sistema habitual en la gestión de la basílica para fomentar la complicidad con los vecinos. “Es más fácil encontrarse con un turista estadounidense que con un barcelonés en la Sagrada Família”, señalaron desde el templo. La respuesta local, sin embargo, fue masiva: las entradas se agotaron en cuestión de horas. El público pudo disfrutar de la 'blue hour', ese instante mágico en que la última luz del día atraviesa las vidrieras de la Fachada de la Pasión, mientras sonaban las campanas y un texto del propio Gaudí recordaba su inspiración en la naturaleza.
Las voces que llenaron cada rincón
El recital arrancó con Lídia Pujol interpretando 'L'arbre no sap', una metáfora de la semilla que plantó Gaudí al asumir las obras del templo. Después, Maria Arnal cautivó con 'Madrigal', una pieza que, incluso en sus notas más tenues, parecía capaz de llenar cada rincón de la basílica. “Su voz es un prodigio”, coincidieron los asistentes. El Cor Cererols, desde el altar y los balcones interiores, cosió los temas de ambas intérpretes, creando un viaje sonoro que culminó en la puerta aún inaccesible de la Fachada de la Glòria. Para los barceloneses que lograron entrada, la noche significó redescubrir un monumento que durante décadas fue mirado con desafección. El Grec, con este gesto, ha demostrado que la música puede derribar muros.
¿Cómo se podía conseguir entrada para el concierto del Grec en la Sagrada Família?
Las entradas se sortearon entre los solicitantes a través de la web del festival, como es habitual en los eventos del templo para equilibrar la afluencia de turistas y locales.
¿Por qué la Sagrada Família ha sido un escenario del Grec este año?
El festival quiso tender puentes con el monumento en el centenario de la muerte de Gaudí y la culminación de la torre central, aprovechando que ambos comparten la piedra de Montjuïc.
¿Habrá más conciertos del Grec en la Sagrada Família?
De momento no hay confirmación, pero el éxito de la velada y la buena acogida del público barcelonés dejan abierta la posibilidad de repetir la experiencia.

