El municipio renueva el servicio de recogida textil con nuevos contenedores naranjas y pasará de 45 a 67 puntos de reciclaje en agosto. El objetivo: facilitar la reutilización y reducir los residuos que acaban en vertedero.
Castelldefels ha completado la primera fase de renovación de sus contenedores de recogida de ropa, calzado y textiles de origen doméstico. Durante la segunda quincena de julio se han retirado las antiguas unidades y se han instalado otras más modernas y funcionales, con una estética similar al resto de contenedores de recogida selectiva de la ciudad.
Los nuevos contenedores mantienen el color naranja característico de esta fracción, lo que permite identificarlos fácilmente en la vía pública. La actuación forma parte del plan municipal para mejorar la separación de residuos y fomentar la economía circular.
La segunda fase del proyecto llegará en agosto con la incorporación de 22 nuevas ubicaciones repartidas por los diferentes barrios. Con esta ampliación, Castelldefels pasará de los 45 puntos de recogida actuales a un total de 67, lo que supone un incremento del 55% en la red de recogida textil.
El Ayuntamiento recuerda que la ropa y el calzado usados deben depositarse en estos contenedores específicos y no en el contenedor gris de resto. Una separación correcta permite recuperar materiales valiosos y minimizar el impacto ambiental.
Los textiles recogidos se destinan en primer lugar a la reutilización, alargando su vida útil siempre que su estado lo permita. Cuando no es posible, se envían a procesos de reciclaje para recuperar las fibras y fabricar nuevos productos.
“Con la renovación y ampliación del servicio, Castelldefels refuerza su compromiso con la sostenibilidad y la promoción de hábitos de consumo más responsables”, señalan fuentes municipales.
Los vecinos podrán localizar los nuevos puntos de recogida a lo largo del próximo mes, cuando esté operativa la segunda fase del proyecto.

