Un incendio de cañas y matorrales declarado este domingo en El Prat de Llobregat obliga a cortar la carretera B-250 y a cerrar un carril de la B-20, provocando retenciones en los accesos. Bombers de la Generalitat despliegan un amplio dispositivo terrestre y aéreo sin que consten heridos.
El fuego se originó pasadas las dos y media de la tarde en una zona densa de cañas y matorrales del municipio de El Prat de Llobregat, cerca de la carretera B-250. La columna de humo, visible desde varios puntos del Baix Llobregat, alertó a los vecinos y obligó a activar de inmediato los protocolos de emergencia. Según los Bombers de la Generalitat, no hay personas heridas ni afectadas por el humo o las llamas, aunque el dispositivo de extinción sigue trabajando para controlar el perímetro.
El operativo desplegado incluye 10 dotaciones terrestres (camiones de agua y vehículos de mando) y 3 medios aéreos (helicópteros y aviones de vigilancia y ataque). Los bomberos concentran sus esfuerzos en el flanco izquierdo y el segundo tercio del flanco derecho, los puntos más activos y con mayor riesgo de propagación. La rápida intervención ha evitado que las llamas alcanzaran viviendas o instalaciones cercanas.
Cortes de tráfico y retenciones en la B-20
El incendio ha provocado un impacto directo en la movilidad de la comarca. Por seguridad y para facilitar el paso de los vehículos de emergencia, la carretera B-250 permanece totalmente cortada en las inmediaciones del fuego. Además, el Servei Català de Trànsit ha informado del cierre de un carril en la B-20, en el tramo entre Cornellà de Llobregat y L'Hospitalet de Llobregat. Esto está generando retenciones destacables en plena operación retorno del fin de semana, por lo que se recomienda a los conductores buscar rutas alternativas o extremar la precaución.
Los vecinos de El Prat y municipios colindantes como Cornellà, L'Hospitalet y Sant Boi han notado el olor a humo y la presencia de helicópteros sobrevolando la zona. Las autoridades piden evitar acercarse al área afectada y no entorpecer las labores de extinción. El viento y la sequedad de la vegetación complican el trabajo de los bomberos, que mantienen la esperanza de controlar el fuego en las próximas horas si las condiciones meteorológicas no empeoran.
Antecedentes y recomendaciones
No es la primera vez que una zona de cañas y matorrales en el Baix Llobregat arde en verano. El año pasado, un incendio similar en las cercanías del aeropuerto de El Prat obligó a cortar la C-31 y movilizó a decenas de efectivos. En esta ocasión, la rápida activación de los medios aéreos ha sido clave para evitar que el fuego se descontrolara. Los Bombers recuerdan la importancia de no arrojar colillas ni hacer fuego en zonas de riesgo durante los meses de calor.
Para los conductores que circulen por la B-20 o la B-250, se recomienda consultar el estado del tráfico en tiempo real a través de la web del Servei Català de Trànsit o las aplicaciones de navegación. Se prevé que los cortes se mantengan hasta que el incendio esté completamente controlado y los bomberos den el visto bueno. La previsión es que el dispositivo continúe activo durante toda la tarde-noche para asegurar la extinción total y evitar rebrotes.

