El Pleno del Consell Municipal ha ratificado a David Bondia como Síndic de Greuges de Barcelona con los votos a favor de todos los grupos excepto el PP, que se abstuvo, y Vox, que votó en contra. Bondia ocupará el cargo hasta 2031.
El Pleno del Consell Municipal del Ayuntamiento de Barcelona ha ratificado este viernes la candidatura de David Bondia como Síndic de Greuges de la capital catalana. La votación ha contado con los votos a favor de todos los grupos políticos excepto el PP, que se ha abstenido, y Vox, que ha votado en contra. Bondia, que ya ocupaba el cargo desde 2021, continuará al frente de la Sindicatura hasta el año 2031, aunque su nombramiento no será oficial hasta octubre, cuando finalice su mandato actual.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha cerrado el debate previo a la votación con un agradecimiento a ambos candidatos. “El buen trabajo del Síndic contribuye a mejorar el gobierno municipal”, ha declarado el edil, que ha resaltado la capacidad de trasladar el sentir de los ciudadanos al gobierno municipal y buscar soluciones a los problemas de los vecinos.
Bondia ya se impuso en la votación ciudadana, un proceso no vinculante pero relevante para que los concejales decidan su voto. En esa consulta, Bondia reunió 2.064 votos, frente a los 643 obtenidos por la otra candidata, Gemma Calvet. Además, Bondia contó con el respaldo de 50 entidades que presentaron su candidatura, de las cuales la mitad le dieron su apoyo; mientras que Calvet fue presentada por cuatro entidades y logró el respaldo de seis.
La primera teniente de Alcaldía, Laia Bonet, ha deseado “muchos aciertos” a Bondia y ha destacado su trabajo en los últimos años. “Es necesario reconocer el papel de la Sindicatura de Greuges, que nos ayuda a escuchar más y gobernar mejor”, ha afirmado. Por su parte, el presidente del grupo municipal de Junts, Jordi Martí, ha subrayado la importancia “para el país” de la sindicatura municipal y ha pedido al nuevo Síndic “más capacidad de incidencia para que sus recomendaciones se traduzcan en cambios reales; le pedimos un paso más, más rendición de cuentas”.
El concejal de Barcelona en Comú Marc Serra ha celebrado el proceso de participación ciudadana y ha señalado que se necesitan “gobiernos que crean en la participación ciudadana”. Ha añadido que la Sindicatura debe “garantizar los derechos de la ciudadanía, sobre todo de los que más lo necesitan”. Rosa Suriñac, concejala de ERC, ha depositado la “confianza” de su grupo en Bondia y le ha pedido “incidir aún más a pie de calle”.
Las notas discordantes las han puesto el PP y Vox. La concejala del PP Sonia Devesa ha sostenido que “ha llegado el momento de abrir un debate serio de un modelo que refuerce aún más la independencia del cargo”. Por su parte, el concejal de Vox Gonzalo de Oro-Pulido ha criticado la existencia de la figura del Síndic de Greuges de Barcelona, al considerar que se trata de una “triplicidad” al existir también la Síndica de Catalunya y el Defensor de la Ciudadanía a nivel español.
David Bondia es licenciado en Derecho y ocupa el cargo de Síndic de Greuges de Barcelona desde 2021. En aquella ocasión, accedió al puesto con los votos a favor de ERC, Barcelona en Comú, Junts y el PSC, mientras que Ciutadans, Barcelona pel Canvi y el PP votaron en contra. Previamente, fue presidente del Institut de Drets Humans de Catalunya y profesor titular de Derecho Internacional Público de la Universitat de Barcelona. Gemma Calvet, también licenciada en Derecho, tiene una trayectoria vinculada al sector: formó parte del Comitè d'Ètica de la Policia de Catalunya, del Consorcio de Servicios Sociales de Barcelona, de la Oficina per la No-discriminació del Ayuntamiento de Barcelona y de la Mesa Penitenciaria de Catalunya.
Con esta ratificación, Bondia continuará al frente de la Sindicatura de Greuges de Barcelona, un órgano que actúa como defensor de los derechos de los ciudadanos ante la administración municipal. Su nuevo mandato se extenderá hasta 2031, lo que le permitirá consolidar su labor en la defensa de los derechos y la mejora de la calidad democrática en la capital catalana.

