El Plan Director Urbanístico Metropolitano prevé la confluencia de las avenidas Gran Vía, Litoral y Travessera en Montgat y Tiana, reforzando su papel como acceso norte del área de Barcelona. La actuación busca reconectar barrios segregados y mejorar la movilidad sostenible.
Montgat y Tiana se preparan para convertirse en el punto neurálgico de la movilidad metropolitana del norte de Barcelona. El Plan Director Urbanístico Metropolitano (PDUM), aprobado inicialmente por segunda vez en febrero por el Consell Metropolità del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), contempla la confluencia de tres grandes avenidas metropolitanas en esta zona del Barcelonès Nord: la Gran Vía (C-31), la Litoral (B-10) y la Travessera (B-20).
Estos ejes viarios, que suman 240 kilómetros de vías en toda el área metropolitana, están diseñados para que la mitad del suelo residencial y el 58,2% del industrial queden a menos de 500 metros de rutas de transporte colectivo o vías para movilidad activa. En el caso concreto de Montgat y Tiana, la triple confluencia aspira a articular las vías, recoser los barrios ahora segregados por las infraestructuras y reconstruir el conector ecológico de la Riera d'en Font, según consta en la documentación de la modificación del Plan General Metropolitano que protege este espacio.
El PDUM identifica esta zona como uno de los Espacios de Proyecto Metropolitano (EPM), bajo el nombre 'Porta Maresme'. Allí se proponen actuaciones para mejorar la integración del conjunto de vías segregadas formado por la B-20, la C-31, la C-32 y la N-II. El objetivo es posibilitar un punto de intercambio modal, vertebrar los tejidos urbanos superando discontinuidades y mejorar el acceso a los espacios abiertos.
La transformación de la C-31 es una de las reivindicaciones históricas de entidades vecinales y ambientales, que llevan años pidiendo su pacificación. El plan urbanístico la considera clave para reducir los niveles de polución y contaminación acústica, que actualmente superan en un 45% lo recomendado en los barrios colindantes. La propuesta incluye la continuidad de la avenida Travessera por una cota alta, religando los barrios y garantizando la continuidad del paseo marítimo que debe blindar la avenida Litoral.
Junto a la B-20, el PDUM señala como imprescindible la reconfiguración de ambas vías para romper barreras urbanas y mejorar la conectividad, especialmente entre las dos riberas del Besòs y sobre los tejidos contiguos a la C-31. Para la avenida Litoral se propone impulsar el tramo bajo del Besòs como eje cívico, mediante un nuevo frente fluvial que reconecte el norte metropolitano y restablezca las relaciones urbanas entre barrios.
La confluencia de estas tres avenidas también está vinculada a la atracción económica que generará la transformación de los polígonos obsoletos adyacentes y el desarrollo del ámbito de las Tres Xemeneies, un proyecto de hub tecnológico, digital y del videojuego que avanza con el impulso de las administraciones. Según el PDUM, cuando el proyecto se haga realidad, la cobertura del transporte público en la zona pasará del 53,2% al 98% sobre el suelo destinado a espacios de actividad económica, lo que incidirá directamente en la centralidad de los tejidos y en la competitividad de las empresas.
Para los vecinos de Montgat y Tiana, esta transformación supondrá una mejora sustancial en su calidad de vida, con menos ruido, más espacios verdes y una movilidad más eficiente. El siguiente paso será la tramitación definitiva del PDUM, que deberá ser aprobado por la Generalitat, y la redacción de los proyectos ejecutivos de cada avenida. Las administraciones prevén que las obras puedan empezar en los próximos años, aunque aún no hay un calendario concreto.

