La selección española de fútbol se clasificó para la final del Mundial y la celebración se vivió con intensidad en Sabadell, donde cientos de aficionados salieron a la calle. Las fiestas se extendieron por toda la provincia de Barcelona, desde la capital hasta Mataró.
La noche del 14 de julio de 2026 será recordada en Sabadell como una de las más festivas de los últimos años. La clasificación de la selección española para la final de la Copa del Mundo desató una ola de alegría que recorrió cada rincón de la ciudad, con cánticos, banderas y abrazos entre desconocidos.
La fiesta se adueña de las calles de Sabadell
Desde el centro hasta los barrios más alejados, cientos de personas se echaron a la calle nada más terminar el partido. Los bares de la Rambla y la Plaza de Sant Roc se llenaron de aficionados que coreaban el ya clásico «¡Sí, se puede!» y ondeaban banderas rojigualdas.
Según fuentes de la Policía Municipal de Sabadell, no se registraron incidentes graves, más allá de algún corte de tráfico puntual que se disolvió de forma natural. La celebración fue pacífica y duró hasta bien entrada la madrugada, con grupos de jóvenes que continuaron la fiesta en las terrazas.
«Es una alegría inmensa, después de tantos años volvemos a una final», declaró Marta Rovira, vecina del barrio de Can Rull, que siguió el partido en una pantalla gigante instalada en la plaza del Ayuntamiento. «Aquí en Sabadell lo hemos vivido con mucha intensidad», añadió.
La provincia de Barcelona, un hervidero de júbilo
La euforia no se limitó a Sabadell. En Mataró, miles de personas se concentraron en la Plaza de Santa Anna para celebrar el pase a la final. La capital catalana también fue un hervidero, con la Plaza de Cataluña y las Ramblas tomadas por una marea humana que no paró de cantar hasta el amanecer.
En Terrassa, la Plaza Vieja fue el epicentro de la fiesta, con aficionados que incluso improvisaron una batucada. En Sant Cugat del Vallès, la celebración se concentró en la Plaza de la Vila, donde los bares sacaron las televisiones a la calle.
El ambiente festivo se repitió en Manresa, Vilanova i la Geltrú y Granollers, entre otras localidades. En todas ellas, los aficionados compartieron su alegría en las redes sociales con vídeos y fotos que se hicieron virales.
Un éxito que une a todo el país
La clasificación de España para la final del Mundial ha tenido un impacto que va más allá del deporte. La euforia se ha extendido por toda la geografía nacional, desde las grandes capitales hasta las zonas rurales, como se ha visto en Soria o Teruel, donde también hubo celebraciones multitudinarias.
En Sabadell, el ambiente de unidad se palpaba en cada rincón. «Esto demuestra que el fútbol nos une a todos, sin importar de dónde seamos», comentó Pere Soler, un hostelero de la Plaza de la Creu Alta que colgó una bandera de España en la fachada de su bar. «Llevábamos años sin vivir algo así», añadió.
La selección española disputará la final el próximo domingo, y en Sabadell ya se preparan para una nueva noche de fiesta. Los bares han anunciado que instalarán pantallas gigantes y el Ayuntamiento estudia habilitar espacios públicos para que los aficionados puedan seguir el partido.
Para los que no puedan desplazarse al estadio, la opción será reunirse en casa con amigos o acudir a los locales de siempre. La final se jugará a las 21:00 horas, y se espera que la afluencia a las calles sea aún mayor que la de la semifinal.

