La deportista de tiro olímpico con carabina, que entrena en el CAR de Sant Cugat, afronta un nuevo ciclo olímpico con ambición y compagina su carrera deportiva con estudios de ingeniería aeroespacial.
Helena Arias (Barcelona, 2001) es una de las pocas tiradoras de carabina del país y entrena en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat del Vallès, donde también reside. Con una trayectoria de diez años en el tiro olímpico, la deportista afronta este ciclo olímpico con una preparación más profesionalizada y con el objetivo de seguir mejorando sus marcas.
“Este ciclo olímpico lo hemos planteado de la forma más profesional que hemos sabido y parece que está funcionando”, explica Arias durante un entrenamiento en las instalaciones del CAR. La tiradora destaca que temporada a temporada ve una mejora tanto en sus puntuaciones más altas como en las más bajas, lo que refleja una mayor consistencia.
Helena llegó al tiro por casualidad, durante el Festival de la Infancia de Barcelona, donde probó la disciplina junto a sus hermanos. La Federación Catalana les ofreció entrenar gratuitamente durante tres meses en el club de Barcelona, y lo que empezó como una prueba se ha convertido en una década de dedicación.
“El hecho de que al final compites contra ti misma. Por mucho que en una competición haya más gente y obviamente hay un ranking en las posiciones, creo que el hecho de tener esa referencia sobre la que basar tu progreso, que es tu propia marca, es lo que más me gusta”, señala Arias.
El entrenamiento en el tiro olímpico va mucho más allá de apuntar y disparar. La deportista desgrana las tres vertientes clave: la técnica, la física y la psicológica. En la parte técnica, el proceso de apuntar se divide en distintos bloques que se trabajan por separado para perfeccionar cada detalle. En el plano físico, realiza ejercicios de fuerza, especialmente de core y piernas, además de cardio para reducir las pulsaciones y minimizar el movimiento en el momento del disparo.
La preparación mental es igualmente crucial. “Lo fácil que es despistarse cuando estás entrenando”, comenta Arias, que trabaja esta faceta tanto dentro como fuera de la sala de tiro, con psicólogos y especialistas. La concentración y el control de la ansiedad son fundamentales en una disciplina donde el margen de error es mínimo.
La tiradora ha customizado su carabina con piezas fabricadas mediante una impresora 3D, lo que demuestra su interés por la tecnología y la innovación. Este detalle no es casual: Helena compagina su carrera deportiva con estudios de ingeniería aeroespacial, un campo que le apasiona y en el que espera abrirse camino sin abandonar el deporte.
“Quiero hacerme un hueco en el sector espacial sin dejar el deporte”, afirma con determinación. Esta doble dedicación exige una organización exhaustiva, pero Arias asegura que ambas facetas se retroalimentan: la disciplina del entrenamiento le ayuda en los estudios, y la formación técnica le permite entender mejor los aspectos mecánicos de su equipo.
El CAR de Sant Cugat del Vallès es su base de operaciones. Allí entrena a diario, convive con otros deportistas de élite y dispone de los recursos necesarios para su preparación. La residencia le permite centrarse al cien por cien en sus objetivos, tanto deportivos como académicos.
De cara al futuro, Helena se muestra optimista pero realista. Sabe que el camino hacia unos Juegos Olímpicos es largo y exigente, y que la competencia es feroz. Sin embargo, confía en el trabajo que está realizando y en el equipo que la rodea. “Estamos en un momento de aprendizaje, porque están cambiando la normativa y estoy contenta de ver que parece que sí, que estamos aprendiendo correctamente”, explica.
La tiradora barcelonesa es un ejemplo de cómo el deporte de élite y la formación académica pueden convivir con éxito. Su historia inspira a otros jóvenes que sueñan con llegar lejos sin renunciar a sus otras pasiones. Mientras tanto, sigue entrenando en Sant Cugat, con la mirada puesta en la diana y en las estrellas.
Para aquellos interesados en el tiro olímpico, el CAR de Sant Cugat ofrece instalaciones de primer nivel y programas de tecnificación. Helena Arias recomienda a los jóvenes que quieran iniciarse en este deporte que se acerquen a un club y lo prueben, como ella hizo hace diez años.

