La colocadora menorquina Inés Victory, de 21 años y 1,83 metros, abandona el DSV CV Sant Cugat tras tres temporadas para recalar en el Emalsa Gran Canaria, donde formará dupla con Alejandra Pavón.
El DSV CV Sant Cugat ha perdido a su jugadora más determinante. Inés Victory, la colocadora de 21 años que ha sido el motor del equipo cugatense durante las últimas tres campañas, ha firmado por el Emalsa Gran Canaria. El conjunto canario cierra así su plantilla con un fichaje que apunta a ser clave en la lucha por la Liga Iberdrola.
La menorquina, de 1,83 metros de estatura, llega a Las Palmas después de un brillante periplo en Sant Cugat. Allí pasó del filial al primer equipo y se convirtió en la referencia del conjunto del Vallés Occidental. Su salida deja un vacío importante en la dirección de juego del DSV CV Sant Cugat, que deberá recomponerse de cara a la próxima temporada.
Una carrera forjada en Catalunya
Victory se formó en el Get Blume femenino y dio el salto al Sant Cugat tras un breve paso por el MCR Premià d'Alt Maresme. Fue en el club cugatense donde explotó definitivamente. Con la camiseta del DSV CV Sant Cugat, la colocadora baleare ha sido pieza clave para que el equipo compitiera al máximo nivel en la Superliga femenina.
Su palmarés incluye un oro en el WEVZA con la selección sub 19, un bronce en la Superliga 2 y otro bronce en la Copa de la Reina. Estos logros, sumados a su juventud, la han convertido en la mayor promesa nacional en su puesto. El Emalsa Gran Canaria, que busca recuperar la corona perdida en la Liga Iberdrola, ha puesto sus ojos en ella para liderar el proyecto.
Nueve incorporaciones para el Olímpico
Con la llegada de Victory, el Emalsa Gran Canaria suma ya nueve fichajes para esta temporada. A la colocadora se unen Heloiza Pereira, Zyare Abdul-Rahim, Petra Indrová, Magui Frías, Mariangel Vivas, Jessica Akamere, Justyna Lukasik y Margalida Pizà. Un equipo casi nuevo que buscará el título liguero.
Para el DSV CV Sant Cugat, la marcha de Victory supone un duro golpe. El club catalán pierde a su principal activo y tendrá que reestructurar su plantilla para mantener la competitividad. La afición de Sant Cugat, que ha visto crecer a la colocadora durante tres años, despide a una jugadora que deja huella.
La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el entorno del DSV CV Sant Cugat. Los seguidores del equipo ya se preguntan quién ocupará el puesto de la menorquina. De momento, el club no ha hecho oficial ningún movimiento en el mercado de fichajes para suplir su salida.

