El Tour de Francia arrancó en Granollers su tercera etapa con una salida neutralizada que recorrió 4,5 kilómetros por la ciudad. Miles de aficionados llenaron las calles para ver a estrellas como Pogacar y Vingegaard.
El Tour de Francia ya forma parte de la historia de Granollers. Este lunes 6 de julio, la ciudad vivió una jornada histórica al acoger la salida neutralizada de la tercera etapa del Grand Départ. A las 12.10 horas, los ciclistas comenzaron un recorrido de 4,5 kilómetros que atravesó el centro urbano, con miles de personas animando desde las aceras.
Village oficial y ambiente festivo desde primera hora
Desde las 9 de la mañana, el Village oficial del Tour, instalado en el aparcamiento de la calle Ramon Llull, abrió sus puertas. Los asistentes pudieron seguir en pantallas gigantes la actividad previa a la salida. La alcaldesa, Alba Barnusell, dio la bienvenida acompañada del director del Tour, Christian Prudhomme, el conseller d'Esports, Berni Álvarez, y otras autoridades.
Uno de los momentos más emotivos lo protagonizó la colla castellera Xics de Granollers, que descargaron dos pilares de cuatro con el mensaje 'Viu el Tour. Fem història'. Además, los niños ganadores del Gran Dictat del Tour, una actividad que reunió a más de 800 escolares de la ciudad, recibieron un reconocimiento sobre el escenario.
Estrellas mundiales al alcance de la mano
El paddock del Tour, situado en la calle Rafael Casanovas, fue otro punto de encuentro masivo. Los aficionados pudieron ver de cerca a figuras como Tadej Pogačar o Jonas Vingegaard, que posaron para fotos y firmaron autógrafos. La presentación de los equipos, con la desfilada de ciclistas por Ramon Llull, fue seguida por una multitud que no quiso perderse el espectáculo.
La implicación ciudadana fue clave para el éxito del evento. Más de 400 voluntarios colaboraron en la organización, garantizando el buen funcionamiento de todas las actividades. El Tour ha dejado una huella imborrable en Granollers, que ya sueña con repetir la experiencia.
Un hito para el deporte local
Para Granollers, acoger el Tour de Francia supone un salto de visibilidad internacional. La ciudad se convirtió en el epicentro del ciclismo mundial durante unas horas, con una afluencia que superó todas las expectativas. Los vecinos, que llevaban días preparándose, respondieron con entusiasmo.
El Ayuntamiento de Granollers ha destacado el éxito organizativo y la colaboración ciudadana. La jornada transcurrió sin incidentes y con un ambiente festivo que demuestra la capacidad de la ciudad para albergar grandes eventos deportivos. Ahora, la mirada se dirige a futuras oportunidades que puedan surgir de esta experiencia.
Para los aficionados al ciclismo, ver en directo a los mejores del mundo pedaleando por sus calles ha sido un regalo. Y es que, como dijo la alcaldesa, 'hemos hecho historia'.

