Los juzgados de Barcelona celebraron más de 8.000 juicios rápidos y sumaron 5.000 conformidades durante 2025, según la jueza decana. El plan de choque contra la multirreincidencia agiliza la respuesta judicial, aunque los señalamientos aún tardan un año.
Los juzgados de Barcelona resolvieron el año pasado algo más de 13.000 juicios rápidos por delitos de multirreincidencia, según la memoria de actividad judicial de 2025 presentada por la jueza decana, Cristina Ferrando. De esa cifra, más de 8.000 fueron juicios rápidos celebrados y unas 5.000 conformidades alcanzadas antes del juicio.
El plan de refuerzo contra la multirreincidencia, puesto en marcha para agilizar la respuesta ante delitos menos graves como robos con violencia o hurtos agravados, ha permitido que 3.500 de esos juicios fueran tramitados por jueces de refuerzo. El resto correspondió a los 25 jueces ordinarios fijos, a los que se sumaron los de apoyo.
Ferrando explicó que los señalamientos para estos delitos, que pueden conllevar penas de hasta cinco años de prisión, se están fijando ahora a un año vista. La demora llegó a rozar los dos años antes del plan, aunque todavía se está lejos de los plazos legales recomendados.
En el caso de los juicios inmediatos por delitos leves –principalmente hurtos de valor inferior a 400 euros–, el tercer juzgado de guardia ha reducido el tiempo de señalamiento a menos de un mes. Antes, la espera media era de 8,8 meses.
Pese a los avances, la jueza decana advirtió de que la jurisdicción penal de Barcelona necesita un mínimo de 12 nuevas plazas de jueces para afrontar la carga de trabajo actual. De ellas, cuatro deberían destinarse a ejecución penal, un área especialmente tensionada.
La ejecución de sentencias arrastra un retraso significativo debido a una plantilla de funcionarios de oficina “infradotada”, tanto en el ámbito penal como en el de menores. Ferrando calificó de “preocupante” esta insuficiencia y señaló que hay unas 16.000 sentencias pendientes de ejecutar.
En el conjunto de la actividad judicial, los órganos de Barcelona ingresaron 449.999 asuntos durante 2025, un 7,08 % más que el año anterior. El orden penal concentró el mayor incremento: un 6,74 % más en instrucción (de 125.861 a 134.348 asuntos) y un 6,59 % más en los penales de enjuiciamiento.
La actividad resolutiva también creció un 6,08 % respecto a 2024. Sin embargo, la pendencia en lo penal aumentó un 6,59 % al cierre del ejercicio, lo que refleja que la llegada de nuevos casos supera la capacidad de resolución.
La memoria destaca que los juzgados de instrucción no solo afrontan un incremento paulatino de casos, sino también una mayor complejidad. Las causas por delitos económicos –especialmente estafas por internet– requieren diligencias de investigación tecnológica que alargan los plazos.
También se incoan cada vez más causas complejas vinculadas al crimen organizado, lo que en muchas ocasiones conlleva comisiones rogatorias a otros países. Además, la jueza decana constató un incremento paulatino de los robos con violencia o intimidación, con grupos organizados dedicados al robo de relojes que hacen la instrucción más compleja.
Para los vecinos de la provincia de Barcelona, la agilización de los juicios rápidos supone una respuesta más inmediata ante delitos de menor gravedad que afectan a la seguridad cotidiana. No obstante, el colapso en la ejecución de sentencias y la falta de personal judicial siguen siendo asignaturas pendientes.

