La consulta no vinculante, celebrada del 8 de mayo al 3 de julio, ha dado 429 votos a favor de Verdum frente a 118 por Verdun. El pleno municipal decidirá ahora si oficializa el cambio de nombre.
El barrio barcelonés de Verdun, en el distrito de Nou Barris, podría cambiar de nombre después de que la mayoría de los vecinos que participaron en una votación no vinculante se decantaran por la denominación Verdum. El resultado, dado a conocer este viernes, refleja 429 votos a favor de Verdum y 118 por mantener Verdun, según los datos del proceso participativo impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona.
La consulta, abierta a mayores de 14 años empadronados en la zona, se desarrolló a través de la plataforma Decidim.Barcelona entre el 8 de mayo y el 3 de julio, con una prórroga del plazo inicial previsto. Aunque la votación no es vinculante, el consistorio la considera un paso previo para recabar la opinión vecinal antes de que el pleno municipal tome una decisión definitiva.
El debate sobre el nombre del barrio surge de la coexistencia de dos denominaciones históricas. La oficial, Verdun, hace referencia a la batalla de la Primera Guerra Mundial librada en 1916, que causó más de 350.000 muertos y que acabó con una victoria francesa de escaso valor estratégico. La oficiosa, Verdum, proviene del nombre de un pájaro común en los bosques europeos que dio nombre a una asociación ornitológica del barrio en la década de 1930.
El Ayuntamiento de Barcelona tituló el proceso participativo 'Verdun/Verdum, la letra que lo cambia todo', para subrayar la diferencia de una sola letra entre ambas opciones. Durante las semanas de votación, los vecinos pudieron expresar su preferencia en un ambiente que, según fuentes municipales, ha sido de debate cívico y respeto mutuo.
Ahora, la decisión final recae en el pleno municipal, que deberá certificar o no el cambio de nombre. El precedente más cercano es el barrio de Navas, en Sant Andreu, donde la Asociación de Vecinos impulsó el cambio a Torrent de la Guineu. En aquel caso, la propuesta también pasó por una consulta vecinal y finalmente fue el pleno quien la aprobó, aunque un sector de vecinos sigue defendiendo la denominación original y ha promovido otro proceso participativo que comenzará en otoño.
Para los residentes de Verdun, el cambio a Verdum supondría recuperar una raíz más ligada a la naturaleza y a la historia local, frente al recuerdo de una batalla lejana y trágica. La portavoz de la asociación vecinal que ha liderado la campaña por el cambio ha señalado que la votación demuestra el apoyo mayoritario a una denominación más identitaria y menos vinculada a la guerra.
El Ayuntamiento ha recordado que el proceso sigue los cauces establecidos en el Reglamento de Participación Ciudadana de Barcelona, que prevé consultas no vinculantes como herramienta de escucha activa. La decisión final, no obstante, corresponde al pleno, que podría ratificar el resultado de la votación vecinal o abrir un nuevo debate.
Mientras tanto, los vecinos de Nou Barris esperan que el consistorio agilice los trámites para que, si se aprueba el cambio, las señales y la documentación oficial reflejen el nuevo nombre cuanto antes. La próxima sesión plenaria podría incluir este punto en el orden del día.

