El Ayuntamiento de Barcelona ha adjudicado un contrato de 2,4 millones de euros para verificar el censo de extranjeros empadronados sin domicilio fijo, justo cuando el gobierno español ha abierto un proceso de regularización.
El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha un servicio de verificación del empadronamiento de extranjeros sin domicilio fijo. El contrato, adjudicado el pasado 9 de julio, asciende a 1,2 millones de euros para los dos primeros años, con una posible prórroga que elevaría la inversión total a 2,4 millones en el próximo cuatrienio.
Un servicio clave ante la regularización
La iniciativa llega justo cuando el gobierno español ha abierto un proceso de regularización de extranjeros que viven en España. Ante este tope, el consistorio barcelonés ha decidido reforzar los mecanismos de control para garantizar que los datos del padrón sean fiables.
Según fuentes municipales, el servicio se centrará en la elaboración de los Informes de Conocimiento de Residencia (ICR), un documento que verifica que la persona reside realmente en la ciudad. Este informe es preceptivo para los empadronamientos sin domicilio fijo, el caso más complejo.
La normativa aprobada por la Generalitat en mayo del año pasado establece que, si hay discordancia con los datos del Ayuntamiento, se puede realizar una inspección ocular de la vivienda. Así lo recoge el reglamento: “Tanto para la inscripción en el padrón municipal como para el servicio de acompañamiento al reagrupamiento familiar se pueden dar situaciones en las que sea necesaria la verificación de la vivienda”.
Dos contratos, dos objetivos
El Ayuntamiento ha licitado dos contratos diferenciados. El primero, para la verificación de los ICR, ha sido adjudicado a la empresa SM, Sistemas Medioambientales por 1,2 millones de euros, con posibilidad de prórroga por otros dos años. El segundo, para la elaboración de informes de adecuación de vivienda, ha recaído en el despacho M&P Ledesma y Asociados, por 35.486 euros para los dos próximos años, también prorrogable hasta los 71.000 euros.
Este último servicio es imprescindible para las gestiones de reagrupamiento familiar, ya que la Administración exige disponer de una vivienda de acogida para dar el visto bueno.
¿Qué derechos da el padrón?
Un informe interno del consistorio recuerda que la inscripción en el padrón facilita el acceso a derechos como la asistencia sanitaria pública o la escolarización básica. Además, es un requisito para la mayoría de los trámites relacionados con la Ley de Extranjería, como el reagrupamiento familiar o el enraizamiento social.
En el caso de un empadronamiento con domicilio fijo, si no se puede acreditar la disponibilidad del piso, los servicios de inspección se dirigen al domicilio para verificar la información. Si todo está en orden, el ciudadano recibe en su casa los volantes de residencia o convivencia que acreditan el empadronamiento.
Para los empadronamientos sin domicilio fijo, el proceso es más complejo: es preceptivo realizar el ICR, que verifica la vivienda donde se hace constar el resultado de la comprobación. Con ese informe, el extranjero ya puede acreditar su empadronamiento en la ciudad.
El objetivo final, según el Ayuntamiento, es garantizar una base de datos fiable de los expedientes gestionados y formalizar informes con datos relevantes para las tramitaciones relacionadas con extranjería. Los vecinos de Barcelona que necesiten estos trámites deberán tener en cuenta que la verificación puede incluir una visita de inspección a su domicilio.
¿Qué es el Informe de Conocimiento de Residencia (ICR)?
Es un documento que verifica que una persona reside realmente en la ciudad, necesario para empadronarse sin domicilio fijo.
¿Cuánto cuesta el servicio de verificación del padrón en Barcelona?
El Ayuntamiento ha destinado 2,4 millones de euros para los próximos cuatro años, repartidos en dos contratos.
¿Qué derechos da el empadronamiento en Barcelona?
Permite acceder a asistencia sanitaria pública, escolarización básica y es requisito para trámites de extranjería como reagrupación familiar.

