Una tormenta de apenas diez minutos provocó la caída de una veintena de árboles en la avenida del Carrilet de L'Hospitalet de Llobregat. El alcalde, David Quirós, aseguró que no había ninguna alerta meteorológica previa.
Una fuerte tormenta de corta duración, un fenómeno conocido como esclafit, sorprendió este martes a última hora de la tarde a los vecinos de L'Hospitalet de Llobregat. En apenas diez minutos, y sin que mediara alerta meteorológica alguna, el viento derribó una veintena de árboles, principalmente en la avenida del Carrilet, frente a la pista del Gasòmetre. El balance de daños materiales fue notable, pero, según confirmó la Guàrdia Urbana, no se registraron heridos.
El alcalde de L'Hospitalet, David Quirós, se personó en la zona afectada para supervisar las labores de emergencia. Quirós explicó que el episodio fue tan repentino como intenso: “No estaba previsto, y no había ninguna alarma ni ninguna alerta. Ha sido en dos, tres minutos”. El edil destacó que, pese a la violencia del fenómeno, el dato más relevante es que no hubo personas lesionadas.
Los servicios de emergencia actuaron con rapidez. Bombers de la Generalitat recibió una veintena de avisos a partir de las 18.30 horas, todos ellos procedentes de L'Hospitalet. Al lugar se desplazaron dotaciones de Bombers, Guàrdia Urbana, Mossos d'Esquadra, Protección Civil y personal de Parques y Jardines. La Guàrdia Urbana cortó el tráfico rodado y el paso de peatones en varias vías del entorno para facilitar las tareas de retirada de árboles y ramas.
La zona más castigada se concentró entre las calles de Amadeu Torner y de Castelao, con el tramo más afectado en la avenida del Carrilet. Allí cayeron una veintena de árboles, algunos de gran porte, que obstaculizaron la vía y dañaron mobiliario urbano. También se registraron incidencias en el barrio de Santa Eulàlia, en calles como Uva, Clotet, Salvador, General Prim, Rosell, Jacint Verdaguer y Badalona, así como en la plaza de l'Unicef.
El viento también afectó a la Escola Bernat Desclot, situada en la calle de l'Aprestadora, donde el toldo del patio salió volando. El centro, que en estas fechas alberga un casal de verano, habilitó un espacio alternativo para mantener las actividades previstas sin interrupciones. En el barrio de Centre-Sant Josep, en el cruce de la calle de Enric Prat de la Riba con la avenida de la Fabregada, se produjo la caída de ramas y de otro toldo, aunque sin mayores consecuencias.
El alcalde Quirós subrayó que, más allá de las zonas mencionadas, el resto de la ciudad no sufrió incidentes relevantes. No obstante, los equipos de emergencia trabajaron durante horas para retirar los árboles caídos y restablecer la normalidad en las vías afectadas. La rápida intervención evitó que los daños fueran a más.
El fenómeno meteorológico, conocido como esclafit, se caracteriza por ser una tormenta violenta pero muy localizada, con rachas de viento muy intensas que pueden derribar árboles y estructuras. En este caso, la falta de previsión aumentó la sorpresa entre los vecinos, que vieron cómo en cuestión de minutos el paisaje urbano cambiaba por completo. Las autoridades locales han recordado la importancia de extremar la precaución ante fenómenos de este tipo, incluso cuando no hay alertas activas.
Los trabajos de limpieza y reposición se prolongarán durante los próximos días, según fuentes municipales. El Ayuntamiento de L'Hospitalet ha anunciado que evaluará los daños en el arbolado y el mobiliario urbano para proceder a su reparación. Por el momento, no se han reportado incidencias en el suministro eléctrico ni en otros servicios básicos.

