Los datos de la Generalitat revelan que Sabadell y Terrassa han visto incrementar sus alquileres un 7,2% y un 4,7% respectivamente desde la aplicación del tope, mientras que Barcelona y L'Hospitalet registran descensos.
El mercado del alquiler en Sabadell no ha seguido la misma tendencia que en la mayoría de grandes ciudades catalanas desde que se aplicó el tope de precios en marzo de 2024. Según los datos publicados por la Secretaría de Vivienda de la Generalitat, los nuevos contratos de alquiler en la ciudad vallesana se han encarecido un 7,2% en los dos últimos años, una evolución que contrasta con la media de los municipios donde sí se aplica la limitación.
En el conjunto de Catalunya, el precio medio de los nuevos contratos se sitúa en 861 euros, un 0,9% inferior al del primer trimestre de 2024, justo antes de la entrada en vigor de la medida. Sin embargo, la realidad es muy distinta según el municipio. Mientras que en Barcelona los alquileres son un 4,7% más baratos que antes del tope y en L'Hospitalet de Llobregat bajan un 6,2%, en Sabadell y Terrassa los precios han subido un 7,2% y un 4,7%, respectivamente.
Badalona es la ciudad que ha registrado el mayor incremento entre las principales poblaciones catalanas: un 11,4% más caro que en 2024. En cambio, Girona y Lleida presentan descensos moderados del 1,6% y el 1,7%.
El tope al alquiler, contemplado en la ley de vivienda estatal y aplicado en Catalunya desde marzo de 2024, afecta actualmente a 271 municipios, que concentran el 90% de la población catalana. En ellos, los precios medios han bajado un 1,3% de media, teniendo en cuenta las 100.000 firmas anuales. En cambio, en los municipios sin limitación, los alquileres han subido un 9,5% desde el primer trimestre de 2024.
La divergencia también se observa en la evolución interanual. En los municipios regulados, el precio ha aumentado un 3,7% en el último año, mientras que en los no regulados el incremento es del 9,5%. Estas diferencias reflejan que, aunque el tope no ha contenido los precios en todas partes, sí ha moderado el crecimiento respecto a las zonas libres.
En Sabadell, la subida del 7,2% sitúa a la ciudad entre las excepciones dentro del grupo de municipios tensionados. Fuentes de la Generalitat señalan que cada área metropolitana tiene sus propias dinámicas de mercado y que factores como la oferta disponible o la demanda pueden explicar estas variaciones.
El análisis de los datos también pone el foco en la oferta de vivienda. Los detractores del tope advierten de que la limitación de precios desincentiva a los propietarios a poner sus pisos en alquiler, lo que reduciría la oferta disponible. Sin embargo, los datos globales muestran que en los municipios regulados se firmaron alrededor de 100.000 contratos anuales, mientras que en los no regulados la cifra es de unos 2.000 contratos trimestrales, lo que indica una actividad muy desigual.
Para los inquilinos de Sabadell, la subida del 7,2% supone un esfuerzo adicional en un contexto de inflación moderada. El IPC se ha movido entre el 2% y el 3% en el último año, por lo que el incremento del alquiler duplica con creces la subida general de precios. La Generalitat prevé realizar un seguimiento trimestral de la evolución y estudiar posibles ajustes en la delimitación de zonas tensionadas.
De cara al futuro, la Secretaría de Vivienda insiste en que el tope es una herramienta útil para contener los precios, pero reconoce que no es la única variable. La construcción de vivienda pública y las ayudas al alquiler siguen siendo las patas principales de la política de vivienda en Catalunya. El próximo informe, previsto para el tercer trimestre de 2026, permitirá evaluar si la tendencia en Sabadell se consolida o se revierte.

