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Éxtasis en Ripollet: 2.000 aficionados celebran la victoria de España en el Mundial

2.000 personas siguieron la final del Mundial en el Camp de l'Industrial de Ripollet y celebraron el gol de Ferran Torres que dio el título a España.

Pol CarrerasPol Carreras· · 3 min de lectura

Cerca de 2.000 personas se congregaron en el Camp de l'Industrial de Ripollet para ver la final del Mundial entre España y Argentina. El triunfo por 1-0, con gol de Ferran Torres en la prórroga, desató una fiesta que se prolongó por las calles del municipio vallesano.

El Camp de l'Industrial de Ripollet vivió una noche histórica. Cerca de 2.000 aficionados se dieron cita en el recinto deportivo para seguir en pantalla gigante la final del Mundial que enfrentaba a España y Argentina. La expectación era máxima, y el ambiente, eléctrico desde antes del pitido inicial.

El partido, disputado en Nueva York, no defraudó. La selección española dominó de principio a fin, pero el marcador no se movió en los 90 minutos reglamentarios. La expulsión de Enzo Fernández en el tramo final del tiempo reglamentario dio paso a una prórroga en la que España apretó. Nico Williams marcó, pero el gol fue anulado por una falta previa de Mikel Merino. Fue entonces, en el minuto 106, cuando Ferran Torres firmó el tanto decisivo, el más importante de su carrera, según coincidieron los comentaristas.

La explosión de alegría en el campo ripolletano

El gol de Ferran Torres hizo estallar de júbilo al Camp de l'Industrial. Los aficionados, que habían sufrido con cada jugada, se fundieron en abrazos y saltos de alegría. Los últimos diez minutos de partido se hicieron eternos, pero el árbitro decretó el final y Rodri levantó la copa en el cielo de Nueva York. En Ripollet, la euforia se desbordó. Lágrimas de emoción, cánticos y banderas ondeando llenaron el estadio.

La celebración no se quedó dentro del recinto. Nada más acabar el encuentro, la fiesta se trasladó a las calles de Ripollet. Cláxones de coches, petardos y cánticos resonaron en el municipio durante horas. Los vecinos salieron a las terrazas y balcones para unirse a la celebración de un título que España no conseguía desde 2010, cuando Iniesta dio el Mundial en Sudáfrica.

Una cita que unió al municipio

La organización del evento en el Camp de l'Industrial corrió a cargo del Ayuntamiento de Ripollet, que instaló una pantalla gigante para que los vecinos pudieran seguir la final en un ambiente festivo. La iniciativa fue todo un éxito, con una asistencia que superó las previsiones. Los asistentes destacaron la buena organización y el ambiente familiar que se vivió durante toda la velada.

Para muchos ripolletanos, la noche del domingo quedará grabada en la memoria. “Ha sido increíble, como si estuviéramos allí”, comentaba un aficionado mientras ondeaba una bandera de España. La victoria no solo supone un hito deportivo, sino que también ha servido para fortalecer el sentimiento de comunidad en el municipio. La selección española ya tiene su segunda estrella, y Ripollet lo celebró por todo lo alto.

La fiesta continuó hasta bien entrada la madrugada, con grupos de jóvenes y mayores recorriendo las calles del centro. La policía local controló que no se produjeran incidentes, y el balance fue de una noche de alegría sin altercados. “Ha sido una noche mágica”, resumía una vecina desde su balcón, con una sonrisa que no se le borraba.

Pol Carreras

Escrito por

Pol Carreras

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Vive el deporte barcelonés a pie de campo, del básquet de Badalona a las pistas del Vallès, sin perderse un gran premio en Montmeló. Firma deportes y motor con más pasión que prudencia en los pronósticos.