Raúl Moreno Montaña ha tomado posesión este martes como nuevo conseller de Derechos Sociales e Inclusión, relevando a Mònica Martínez Bravo. Su primer acto oficial ha sido la inauguración de una residencia y centro de día para personas con discapacidad en Terrassa.
El nuevo conseller de Derechos Sociales e Inclusión, Raúl Moreno Montaña, ha comenzado su mandato con un acto muy simbólico: la apertura de una residencia y centro de día para personas con discapacidad en Terrassa. El equipamiento, ubicado en el barrio de Can Jofresa, ofrece 60 plazas residenciales y 30 de centro de día, y ha supuesto una inversión de 8,5 millones de euros.
Un relevo pactado con el president
Moreno sustituye a Mònica Martínez Bravo, que abandonó el cargo a petición propia para regresar al mundo académico. La salida, anunciada el lunes, se produjo tras un acuerdo con el president Salvador Illa. Martínez Bravo, doctora por el MIT, había compaginado su labor en el Govern con su domicilio en Madrid, y deja un departamento marcado por la gestión del escándalo de la DGAIA y las listas de espera de la dependencia.
El nuevo conseller, nacido en Santa Coloma de Gramenet y graduado en Educación Social, ya ejercía como secretario general del departamento desde 2024. Antes, fue portavoz adjunto del PSC en el Parlament durante la oposición al Govern de Pere Aragonès. Illa ha destacado su perfil técnico y su conocimiento del departamento, calificándolo como el "músculo" de la conselleria en los dos últimos años.
Primer acto en Terrassa
La inauguración de la residencia en Terrassa no es casual. El nuevo equipamiento, gestionado por la Fundació Viver de Bell-lloc, responde a la necesidad de plazas públicas para personas con discapacidad en el Vallès Occidental. La alcaldesa de Terrassa, Alba Barnusell, ha acompañado a Moreno en el acto y ha subrayado que la ciudad "necesitaba un recurso de estas características desde hace años".
El centro, que ya ha empezado a recibir a los primeros residentes, cuenta con espacios adaptados, jardines terapéuticos y un equipo de 45 profesionales. Para los vecinos de Terrassa, supone una respuesta a la demanda de atención especializada sin tener que desplazarse a otros municipios. "Es un día importante para la ciudad", ha afirmado Barnusell.
Continuidad en las políticas sociales
Durante el acto de toma de posesión, Illa ha querido enviar un "mensaje de estabilidad y continuidad". Ha asegurado que las políticas de derechos sociales seguirán la misma línea que hasta ahora, centradas en la equiparación salarial de los trabajadores del sector y la actualización de la cartera de servicios. Moreno, por su parte, ha asumido el cargo con el compromiso de "no dejar a nadie atrás".
El nuevo conseller ha participado en los últimos meses en algunas de las reformas más relevantes del departamento, como la equiparación de condiciones laborales de los trabajadores de residencias y centros de atención a la infancia, discapacidad y salud mental. También ha impulsado la actualización de la cartera de servicios sociales, una demanda histórica del sector.
Con un presupuesto de 4.248 millones de euros para 2026, el departamento de Derechos Sociales e Inclusión es el tercero con mayor peso económico del Govern. Moreno tendrá que gestionar, además, la implementación del programa contra la pobreza infantil en barrios vulnerables, anunciado recientemente por el Ejecutivo.
El perfil del nuevo conseller
Raúl Moreno, de 45 años, es un político de perfil bajo pero con una sólida trayectoria en el ámbito social. Licenciado en Educación Social, ha trabajado en proyectos de inserción laboral y vivienda social antes de dar el salto a la política institucional. Su estilo discreto contrasta con la exposición mediática de su predecesora, pero en el Govern confían en que su conocimiento del departamento garantice una transición sin sobresaltos.
De hecho, Moreno ya ha demostrado su capacidad de gestión al frente de la secretaría general, donde ha coordinado la respuesta a la crisis de la DGAIA y ha negociado con las patronales del sector. Su nombramiento, además, refuerza la presencia del PSC en el Govern, en un momento en que Illa busca consolidar su ejecutivo de cara a la segunda mitad de la legislatura.
La residencia de Terrassa, que abrirá sus puertas de forma progresiva en las próximas semanas, es solo el primero de los retos que afronta el nuevo conseller. En los próximos meses, deberá abordar la reducción de las listas de espera de la dependencia, que afectan a miles de familias catalanas, y la modernización de los centros de atención a la infancia. Para los usuarios y sus familias, la puesta en marcha de este centro en Terrassa es un alivio: "Por fin tenemos un recurso cerca de casa", explica una de las primeras familias en visitar las instalaciones.

