Las máquinas ya trabajan en el antiguo mercado de Campoamor, conocido como 'mercado fantasma' por su escasa actividad. El proyecto, que incluye un supermercado Consum y un parking, se ejecutará con más de un año de retraso.
El barrio de Campoamor, en Sabadell, ha visto esta semana cómo las excavadoras comenzaban a derribar el viejo mercado municipal, un edificio que llevaba años prácticamente vacío. Conocido por los vecinos como el 'mercado fantasma', la estructura de 37 paradas apenas albergaba dos establecimientos abiertos desde hacía tiempo.
Las obras de demolición, que se alargarán previsiblemente hasta mediados de septiembre, suponen el primer paso de un plan urbanístico anunciado a finales de 2023 por el Ayuntamiento de Sabadell. El proyecto original preveía derribar el inmueble tras el verano de 2024, iniciar la construcción en 2025 y abrir el nuevo mercado en 2026, pero los plazos se han retrasado más de un año.
El futuro equipamiento, que gestionará la cadena Consum como adjudicataria de la concesión del supermercado, contará con 1.180 metros cuadrados de sala de ventas. Incluirá secciones de panadería, pescadería, carnicería-charcutería y frutería, así como varios locales comerciales adicionales.
Además del supermercado, el edificio albergará un espacio para las entidades vecinales del distrito 6 —que agrupa los barrios del sur de Sabadell— con oficinas, auditorio, sala de reuniones y almacén. También está previsto un aparcamiento subterráneo con cerca de un centenar de plazas.
La inversión total supera los 5,2 millones de euros, según las cifras aportadas por el consistorio en la presentación del proyecto. La construcción correrá a cargo de Consum, que asumirá la mayor parte del coste a cambio de la explotación del supermercado durante el periodo de concesión.
El nuevo mercado incorporará medidas de eficiencia energética, como una cubierta parcialmente ajardinada, placas solares, un sistema de recogida de aguas pluviales y mejoras en el aislamiento térmico. Estas características buscan reducir el consumo energético del edificio y alinearse con los objetivos de sostenibilidad del municipio.
La actuación forma parte de la transformación urbanística del sur de Sabadell, una zona que ha visto cómo el comercio de proximidad perdía peso en los últimos años. El 'mercado fantasma' se había convertido en un símbolo de ese declive, con sus 35 paradas cerradas y solo dos resistiendo.
El proyecto fue aprobado gracias a un acuerdo entre el gobierno municipal (PSC y Junts) y En Comú Podem, con el respaldo de las asociaciones vecinales del distrito 6. El objetivo, según fuentes municipales, es convertir el nuevo equipamiento en un polo de actividad comercial y social que dinamice el barrio.
Los vecinos de Campoamor llevaban años reclamando una solución para el mercado abandonado. Durante este tiempo, el edificio se había deteriorado y generaba quejas por la falta de actividad y la sensación de abandono. Con el inicio de la demolición, la expectativa es que el nuevo espacio devuelva vida a una zona que necesita puntos de encuentro y servicios.
Las obras de derribo se desarrollan sin incidentes, aunque el Ayuntamiento ha pedido paciencia a los residentes por los ruidos y molestias propias de una demolición. Se espera que, una vez finalice el derribo en septiembre, comience la fase de construcción, que se prolongará durante varios meses.
El nuevo mercado de Campoamor aspira a ser un ejemplo de cómo recuperar espacios públicos infrautilizados y adaptarlos a las necesidades actuales, combinando comercio, servicios vecinales y sostenibilidad. La fecha de apertura definitiva dependerá del ritmo de las obras, pero el consistorio confía en que pueda estar operativo antes de que finalice 2026.

