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Collboni propone regular los alquileres comerciales para frenar la gentrificación en Barcelona

Collboni propone regular los alquileres comerciales mediante la LAU y crear un fondo público para comprar locales emblemáticos en riesgo de desaparición.

Jordi SerraJordi Serra· · 4 min de lectura

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, impulsa una modificación de la LAU para moderar los incrementos de los alquileres de comercios y propone un fondo de compra estratégica para preservar locales emblemáticos.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha abierto un doble frente para proteger el comercio de proximidad ante la gentrificación comercial. En una entrevista a la ACN, el primer edil ha propuesto regular los alquileres de los comercios de barrio y emblemáticos, así como crear un fondo de compra estratégica para evitar que locales con valor patrimonial o identitario desaparezcan por la presión inmobiliaria.

Collboni defiende que es el momento de actuar ante las fuertes subidas de precios que sufren muchos establecimientos cuando cambian de propietario o se firma un nuevo contrato. “Hay recorrido para tomar más medidas que protejan el comercio local de proximidad”, ha afirmado, y ha advertido de que no hacer nada puede conducir a la “desertificación comercial”.

La primera de las medidas que plantea es una modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) a nivel estatal, para que incorpore instrumentos específicos que permitan regular o moderar los incrementos de los alquileres comerciales. El grupo municipal del PSC llevará una proposición en este sentido al pleno de este viernes, en la que instará al Gobierno español a impulsar el cambio legislativo y a habilitar mecanismos para establecer medidas de contención de precios en determinadas zonas.

La segunda vía, que Collboni quiere debatir con la Generalitat antes de que acabe el año, es la aplicación del derecho de tanteo y retracto a los locales comerciales emblemáticos. Este mecanismo, ya utilizado en el ámbito de la vivienda, permitiría al Ayuntamiento o a la Generalitat tener opción de compra preferente cuando se venda un local que, por su historia o su valor para el barrio, deba preservarse. El objetivo es crear un fondo público de inmuebles comerciales que la administración gestione como patrimonio para mantener la actividad comercial.

Collboni ha puesto como ejemplo el modelo de París, donde ya existe una reserva de locales comerciales protegidos. “Creo que estamos en disposición de abrir un debate con el Govern de Catalunya antes de que acabe este año y empezar a estudiar qué medidas legislativas, económicas y presupuestarias deberían adoptarse para crear este fondo de compra estratégica”, ha señalado.

El alcalde ha precisado que los ayuntamientos deben tener la última palabra en la protección de los ejes comerciales estratégicos y las zonas tensionadas turísticamente, los llamados espacios de gran afluencia (EGA), donde la presión inmobiliaria especulativa es más intensa y expulsa al comercio tradicional. En Barcelona, los planes de usos han contribuido a un cierto equilibrio, pero no han evitado la pérdida de muchos locales.

La propuesta de Collboni llega en un contexto de creciente preocupación por la desaparición de comercios históricos en la capital catalana, sustituidos por grandes cadenas o franquicias. La regulación de los alquileres comerciales y el fondo de compra pretenden dar herramientas a la administración para intervenir en el mercado y garantizar la diversidad comercial en los barrios.

El pleno municipal del viernes debatirá la proposición del PSC, que busca el compromiso del Ayuntamiento con la defensa de los comercios singulares. De aprobarse, el consistorio instará formalmente al Gobierno central a modificar la LAU y a estudiar las medidas de contención de precios. Paralelamente, el ejecutivo local iniciará conversaciones con la Generalitat para perfilar el fondo de compra estratégica.

La iniciativa ha sido bien recibida por asociaciones de comerciantes, que llevan años denunciando la especulación inmobiliaria en los alquileres comerciales. Sin embargo, fuentes del sector inmobiliario advierten de que una regulación excesiva podría desincentivar la inversión y reducir la oferta de locales. Collboni, por su parte, defiende que la medida es equilibrada y necesaria para preservar el tejido comercial de la ciudad.

En los próximos meses, el Ayuntamiento de Barcelona prevé presentar un estudio detallado sobre los locales en riesgo y el coste estimado del fondo de compra. La intención es que el fondo empiece a operar en 2027, con una dotación inicial que se determinará en los presupuestos municipales.

Jordi Serra

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Jordi Serra

Redactor jefe

Sigue de cerca la Plaça Sant Jaume y el pulso de los barrios, del Raval a Nou Barris. Firma la política municipal, la actualidad social y los sucesos de la ciudad y su área metropolitana. Adicto a los plenos largos y al café de mercado a primera hora.