sábado, 18 de julio de 2026Barcelona 32°/ 26°

barcelonadirecto

Última hora

Rufián, Trias y Laporta apoyan a España en el Mundial mientras el independentismo se divide

Rufián, Trias y Laporta apoyan a España en el Mundial, mientras Nogueras y Orriols se desmarcan. La polémica llega a los ayuntamientos con las pantallas gigantes.

Jordi SerraJordi Serra· · 3 min de lectura

Gabriel Rufián (ERC) y Xavier Trias (Junts) han mostrado su apoyo a la selección española en la final del Mundial ante Argentina, mientras que Miriam Nogueras y Sílvia Orriols se desmarcan. El debate reabre la fractura soberanista sobre las selecciones propias.

La final del Mundial que enfrenta a España y Argentina ha puesto sobre la mesa las contradicciones del independentismo catalán respecto a la selección española. Mientras algunos dirigentes no dudan en animar a la roja, otros reivindican las selecciones catalanas y rechazan cualquier vínculo con el combinado estatal.

Apoyos explícitos a la selección española

El exalcalde de Barcelona Xavier Trias (Junts) fue claro en el programa Cafè d'Idees: “Sí, si son todos los míos”, afirmó al ser preguntado si apoyaba a España. En la misma línea, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, sentenció desde los pasillos de la Cámara: “Que gane España, no me escondo”. Rufián justificó su postura recordando que “hay ocho jugadores catalanes” (en realidad son nueve).

El presidente del Barça, Joan Laporta, viajó a Dallas para “apoyar a la selección española”. Además, se viralizó un vídeo de la Federación Española en el que Laporta aplaude un “Viva España” de Iker Casillas antes de la semifinal contra Francia. Estas muestras de apoyo contrastan con el discurso oficial de sus partidos, que defienden la creación de una selección catalana propia.

Los que se desmarcan: “Yo no voy con España”

En el otro extremo, la diputada de Junts Miriam Nogueras fue tajante en Twitter: “Yo no voy con España”. En declaraciones a El matí de Catalunya Ràdio, añadió: “Los catalanes tenemos todo el derecho del mundo a tener selección, pero el estado español no nos deja jugar”. La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, también rechazó dar apoyo a la selección española.

El diputado de ERC Francesc Marc Álvaro consideró un “autogol” celebrar a la roja como algo meramente “sentimental”, ya que, según él, responde a la “lógica de monopolio simbólico” que impide la existencia de selecciones como la catalana. El presidente de ERC, Oriol Junqueras, esquivó la pregunta en un acto en Madrid con un: “Seguro que ganará el Barça”. Por su parte, el secretario general de Junts, Jordi Turull, afirmó que él va “con la selección catalana” y que ni siquiera cree que vea la final.

Pantallas gigantes y polémica municipal

La disputa también se ha trasladado a los ayuntamientos. En Sant Andreu de la Barca, gobernado por ERC, el alcalde Marc Giribet ha anunciado una pantalla gratuita solo si juega España, decisión que contrasta con la petición de ERC de hace tres meses para que Barcelona no instalase pantallas tras los incidentes racistas en el RCDE Stadium. La misma fórmula se repetirá en Manresa (ERC) y en Vilaseca y Martorell (Junts).

En Sabadell, la expresidenta del Parlament y de la ANC, Carme Forcadell, ha criticado que el Ayuntamiento (PSC) ponga pantallas para ver España y no lo hiciera cuando el CE Sabadell subió de categoría. La coalición independentista Acció per Sabadell ha tildado la medida de “españolizadora” y ha reclamado normalizar las selecciones catalanas.

El debate no se limita a Cataluña. En el País Vasco, EH Bildu ha llamado a la ciudadanía a salir a la calle con camisetas de la selección vasca, y el lehendakari, Imanol Pradales, ha reiterado que él es “de la selección vasca, punto”. La guerra de las pantallas y las declaraciones evidencia que la relación con la selección española sigue siendo un termómetro de la fractura soberanista.

Jordi Serra

Escrito por

Jordi Serra

Redactor jefe

Sigue de cerca la Plaça Sant Jaume y el pulso de los barrios, del Raval a Nou Barris. Firma la política municipal, la actualidad social y los sucesos de la ciudad y su área metropolitana. Adicto a los plenos largos y al café de mercado a primera hora.