El Ayuntamiento de Mataró, PUMSA y El Corte Inglés han alcanzado un principio de acuerdo para resolver el litigio sobre la céntrica Illa de Can Fàbregas i de Caralt. La operación, valorada en 11,7 millones de euros, permitirá al consistorio recuperar la propiedad del solar de 9.629 m².
El Ayuntamiento de Mataró, la empresa municipal Promocions Urbanístiques de Mataró (PUMSA) y El Corte Inglés han cerrado un principio de acuerdo transaccional que pone fin a más de quince años de conflicto judicial y urbanístico en torno a la Illa de Can Fàbregas i de Caralt. El pacto, que deberá ser ratificado por el Pleno municipal previsiblemente en septiembre, contempla que la compañía de grandes almacenes transfiera al consistorio la plena propiedad de la finca, situada entre los carrers de Miquel Biada, la ronda de la República, Josep Maria Torrijos y el pasaje de Torrijos.
El precio acordado asciende a 11.713.000 euros, más el IVA correspondiente, cantidad que el Ayuntamiento asumirá con cargo a sus presupuestos. Según fuentes municipales, el importe se ajusta al valor de tasación actual del inmueble, confirmado por los servicios técnicos del consistorio. La operación incluye la transmisión de un solar de 9.629 metros cuadrados de suelo, con una edificabilidad máxima de 26.576 metros cuadrados de techo, calificado principalmente para usos terciarios.
El acuerdo establece como fecha límite para formalizar la compraventa mediante escritura pública el 31 de diciembre de 2026, aunque las partes pueden acordar una prórroga si fuera necesario. Una vez completados los trámites administrativos, el Ayuntamiento recuperará la disponibilidad de un espacio considerado estratégico para la transformación urbana y económica del centro de Mataró, especialmente en materia de movilidad y desarrollo comercial.
El conflicto se remonta a enero de 2012, cuando PUMSA y El Corte Inglés formalizaron un contrato por el que la compañía adquirió la finca tras un concurso público, por un precio de 24 millones de euros, con el objetivo de construir un gran centro comercial. El contrato incluía la segregación de terrenos, cesiones al Ayuntamiento y la concesión del subsuelo para un aparcamiento de 600 plazas. Como parte del proceso, PUMSA desmontó la nave industrial catalogada que daba nombre a la parcela, junto con dos edículos y una chimenea, para entregar el solar libre a El Corte Inglés.
Una plataforma ciudadana se opuso al desmontaje y llevó el caso a los tribunales, que años después dieron la razón a los vecinos y exigieron al Ayuntamiento la reconstrucción de la nave en su ubicación original. Las piezas desmontadas se conservan en un depósito municipal y, según informes recientes, su estado es óptimo para ser reensambladas. El Ayuntamiento ya ha iniciado los trabajos para cumplir con la sentencia y reconstruir la nave en el mismo lugar.
En noviembre de 2023, El Corte Inglés presentó una demanda contra PUMSA solicitando la nulidad del contrato de 2012 o, de forma subsidiaria, su resolución. En febrero de 2025, la demanda se amplió al Ayuntamiento de Mataró. El procedimiento judicial quedó suspendido en junio de 2026, a petición conjunta de las partes, tras comunicar al juzgado la existencia de este principio de acuerdo.
El acuerdo transaccional cierra la vía judicial y abre la puerta a que el Ayuntamiento decida el futuro uso del solar. Fuentes municipales han señalado que, una vez completada la compra y la reconstrucción de la nave, se abrirá un proceso de participación ciudadana para definir el destino del enclave. Entre las opciones que se barajan figuran equipamientos públicos, espacios verdes o usos comerciales y terciarios que dinamicen el centro de la ciudad. La previsión es que a finales de año el capítulo judicial quede definitivamente cerrado y el consistorio pueda planificar la actuación.
El alcalde de Mataró, David Bote, ha valorado el acuerdo como "una noticia excelente para la ciudad" y ha destacado que "recuperamos un espacio clave para el futuro de Mataró, después de años de litigios y bloqueos". Por su parte, fuentes de El Corte Inglés han manifestado su satisfacción por haber alcanzado una solución negociada que "permite a ambas partes cerrar esta etapa y centrarse en sus respectivos proyectos".
Para los vecinos de la zona, la noticia supone el fin de una larga incertidumbre. El solar, actualmente vacío y vallado, es un punto de paso habitual en el eje comercial que conecta la plaza de España con el centro histórico. La recuperación del espacio permitirá eliminar un obstáculo urbano y mejorar la conexión peatonal entre el centro y la estación de tren. Además, la reconstrucción de la nave de Can Fàbregas devolverá al barrio un elemento patrimonial que muchos consideraban perdido.
El siguiente paso será la aprobación del acuerdo por el Pleno municipal, prevista para septiembre. A partir de ahí, se iniciarán los trámites administrativos para la compraventa y la reconstrucción de la nave. El Ayuntamiento calcula que la operación podría estar completamente cerrada a finales de 2026, momento en que se abrirá el debate sobre el futuro del solar.

