Un estudio del Barcelona Supercomputing Center sitúa a Vilanova i la Geltrú como el cuarto municipio de España donde más crecerán los días con ola de calor hasta 2050, solo por detrás de Castelldefels, el Prat de Llobregat y Gavà.
Las olas de calor se multiplicarán por tres de media en los municipios españoles de más de 40.000 habitantes de aquí a 2050, y Vilanova i la Geltrú encabeza la lista de las ciudades más afectadas. Así lo refleja el Atlas de vulnerabilidad al calor, elaborado por el think tank trescientosmil y el Departamento de Ciencias de la Tierra del Barcelona Supercomputing Center (BSC), que analiza 161 localidades del país.
Según el informe, Vilanova i la Geltrú ocupa la cuarta posición en el ranking estatal de municipios donde más aumentarán los episodios de calor extremo. Solo la superan Castelldefels, el Prat de Llobregat y Gavà. También aparecen en los primeros puestos otras localidades del litoral catalán como Viladecans, Badalona, Barcelona y Mataró.
El estudio combina proyecciones climáticas con indicadores urbanos y socioeconómicos, como la calidad de la vivienda, la superficie de zonas verdes, el acceso a servicios cotidianos y la renta media. El resultado apunta que la vulnerabilidad ante el calor no dependerá solo de la temperatura, sino también de la capacidad de cada ciudad para adaptar sus edificios, calles y espacios públicos.
En el caso de Vilanova i la Geltrú, el informe dibuja un reto claro: preparar el parque residencial y el espacio urbano para un calor más persistente. Muchos edificios no fueron concebidos para soportar las condiciones climáticas que se prevén para las próximas décadas, lo que puede traducirse en más presión sobre los hogares, especialmente aquellos con peor aislamiento, menos ventilación o menor capacidad económica para instalar sistemas de climatización.
El Atlas de vulnerabilidad al calor alerta de que la combinación de más olas de calor, viviendas poco adaptadas y desigualdades económicas puede incrementar el riesgo para la salud y la pobreza energética. En este contexto, la calidad del verde urbano, la presencia de sombra, la proximidad a los servicios y la capacidad de rehabilitar viviendas serán factores clave para reducir el impacto del calor sobre la vida cotidiana.
El litoral catalán y balear lidera el aumento de episodios de calor extremo en España, mientras que el sur peninsular concentra los incrementos más importantes en necesidad de refrigeración. En cambio, las ciudades de la costa cantábrica presentan una evolución más moderada. En cuanto a la demanda de refrigeración, ninguna ciudad catalana se sitúa entre las primeras posiciones del ranking estatal, dominado por municipios andaluces y del interior peninsular.
El estudio, que ha sido presentado esta semana, pretende servir de herramienta para que los ayuntamientos y las administraciones públicas diseñen políticas de adaptación al cambio climático. Los investigadores recomiendan priorizar la rehabilitación energética de edificios, la creación de refugios climáticos y la ampliación de zonas verdes para mitigar los efectos del calor extremo.
Los vecinos de Vilanova i la Geltrú pueden esperar, según las proyecciones, un aumento significativo de los días con temperaturas extremas en las próximas décadas. El informe no ofrece cifras exactas para cada municipio, pero la media estatal apunta a una triplicación de los episodios de ola de calor. La adaptación del municipio a este escenario será clave para evitar riesgos para la salud y la calidad de vida.

