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Diez encapuchados asaltan una plantación de marihuana en Riudarenes y hieren al propietario

Diez encapuchados asaltan una vivienda en Riudarenes para robar una plantación de marihuana de 410 plantas, hiriendo gravemente al propietario.

Jordi SerraJordi Serra· · 3 min de lectura

Un grupo de diez encapuchados asaltó una vivienda en Riudarenes donde se ocultaba una plantación de marihuana de 410 plantas. El dueño, Javier, resultó gravemente herido por arma de fuego y una katana.

Una violenta banda de narcoasaltantes irrumpió en la madrugada del 20 de diciembre en una vivienda de la urbanización Can Fornaca de Riudarenes. El objetivo no era el dinero ni las joyas, sino las 410 plantas de marihuana que el propietario, Javier, mantenía en la planta superior. El asalto, que dejó al dueño gravemente herido, fue el segundo que sufría en apenas un mes.

Javier, nombre ficticio para proteger su identidad, se despertó sobresaltado por un estruendo. Al salir al exterior, se encontró con varios encapuchados que avanzaban hacia él. «Te vamos a matar, hijo de puta», le gritaron. Logró refugiarse en la casa, pero los asaltantes rodearon la vivienda y comenzaron a disparar. Javier, que había escondido a su mujer y a su hijo de un año en un armario, respondió con una pistola que guardaba en el falso techo del baño.

Los atacantes no cesaron de disparar. Una bala alcanzó a Javier en el abdomen, y otra en la pierna izquierda. A pesar de las heridas, consiguió llegar al dormitorio, donde su familia seguía escondida. Uno de los asaltantes desenvainó una katana y le provocó un corte profundo en la mano izquierda, además de múltiples heridas en piernas y abdomen. «Danos el dinero y todo lo que tengas», ordenaron en castellano con acento árabe. Javier, sujetándose las vísceras, entregó 1.000 euros, dos relojes de lujo y varias joyas.

La banda huyó tras el asalto. La mujer de Javier, presa del pánico, activó el botón SOS de la seguridad privada. Los Mossos d'Esquadra recibieron el aviso y se personaron en el lugar. Durante el ataque, a uno de los asaltantes se le bajó el pasamontañas, y Javier lo reconoció: era un joven magrebí al que veía con frecuencia en un bar de Tordera.

Los Mossos hallaron en la vivienda una plantación de marihuana con 410 plantas, además de una instalación completa: paneles LED, transformadores, aire acondicionado, filtros de carbono, ventiladores, básculas de precisión y productos químicos. La plantación se abastecía pinchando la luz. Javier fue imputado por tráfico de drogas tras su ingreso en el hospital en estado crítico, aunque logró sobrevivir.

La investigación policial no fue compleja. Las cámaras de seguridad captaron las matrículas de los vehículos utilizados por los asaltantes, lo que permitió reconstruir sus movimientos. La banda, que llevaba años dedicándose a los narcoasaltos, localizaba plantaciones de marihuana, vigilaba a los propietarios y atacaba cuando la cosecha estaba lista. Luego revendían la droga a traficantes, incluso en la prisión de Quatre Camins, donde un colaborador introducía la mercancía.

Los investigadores relacionaron a la banda con otro asalto en 2019 en Sant Cebrià de Vallalta, donde la víctima fue un ciudadano serbio que también ocultaba una plantación. La banda fue desarticulada semanas después del asalto en Riudarenes.

El caso pone de relieve la creciente violencia asociada al cultivo ilegal de marihuana en la provincia de Barcelona, donde las plantaciones indoor se han multiplicado en los últimos años. Los Mossos d'Esquadra mantienen operativos específicos para desmantelar estas instalaciones y perseguir a las bandas que las explotan.

Para los vecinos de Riudarenes, el suceso ha generado alarma. La urbanización Can Fornaca, un área residencial tranquila, se vio sacudida por los disparos y la violencia extrema. Las autoridades recomiendan a los ciudadanos que ante cualquier indicio de actividad sospechosa contacten con la policía.

Jordi Serra

Escrito por

Jordi Serra

Redactor jefe

Sigue de cerca la Plaça Sant Jaume y el pulso de los barrios, del Raval a Nou Barris. Firma la política municipal, la actualidad social y los sucesos de la ciudad y su área metropolitana. Adicto a los plenos largos y al café de mercado a primera hora.