El Consell Metropolità ha aprobado un proyecto de pozos en Sant Joan Despí, Sant Boi de Llobregat, Sant Feliu de Llobregat y Santa Coloma de Cervelló para extraer agua del acuífero del Llobregat en episodios de sequía.
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha dado luz verde provisional a la construcción de un nuevo campo de pozos en el entorno de la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) de Sant Joan Despí, una infraestructura que afecta directamente a los municipios de Sant Boi de Llobregat, Sant Joan Despí, Sant Feliu de Llobregat y Santa Coloma de Cervelló. El proyecto, aprobado en el pleno del Consell Metropolità de julio, permitirá extraer agua del acuífero del río Llobregat en casos de escasez hídrica y sequía.
La iniciativa forma parte de las estrategias del AMB para preparar el territorio ante futuros episodios de falta de agua. La infraestructura podrá extraer hasta 1,4 metros cúbicos por segundo del acuífero, un caudal adicional a la concesión de aprovechamiento de aguas de la ETAP de Sant Joan Despí, aunque con un límite máximo de 15 días al año para evitar efectos ambientales negativos.
Además de la extracción, los pozos tendrán una función de recarga: en momentos de alta disponibilidad de recursos superficiales, se inyectará agua en el acuífero para lograr una explotación más sostenible. La ETAP de Sant Joan Despí utilizará de manera prioritaria la captación de agua superficial por delante de la subterránea, siempre que la calidad del río y los condicionantes de explotación lo permitan, y la explotación del acuífero también estará condicionada a los volúmenes disponibles en los embalses.
El proyecto de actuación específica en suelo no urbanizable ha sido aprobado provisionalmente por el Consell Metropolità y ahora se tramitará al Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica de la Generalitat para su aprobación definitiva. Una vez superado ese trámite, se podrá iniciar la construcción de los pozos, que se ubicarán en los términos municipales de Sant Boi de Llobregat, Sant Joan Despí, Sant Feliu de Llobregat y Santa Coloma de Cervelló.
Esta actuación se enmarca en un paquete de medidas del AMB para aumentar los recursos alternativos en el ciclo del agua, encabezadas por la regeneración de agua y el aumento del uso de recursos que no dependen de la meteorología. La sequía de los últimos años ha evidenciado la necesidad de contar con infraestructuras de este tipo para garantizar el suministro a la población metropolitana.
El campo de pozos del Llobregat se suma a otras iniciativas del AMB, como la ampliación de la desalinizadora del Prat de Llobregat o los proyectos de regeneración de agua para usos agrícolas y ambientales. En conjunto, estas actuaciones buscan reducir la dependencia de las lluvias y los embalses, cada vez más impredecibles por el cambio climático.
Para los vecinos de Sant Boi de Llobregat, la nueva infraestructura supone una garantía adicional de suministro en situaciones de emergencia hídrica, aunque el proyecto aún debe superar el visto bueno definitivo de la Generalitat. Se espera que la tramitación se complete en los próximos meses y que las obras puedan comenzar a lo largo de 2027.

