El absentismo laboral en Cataluña alcanza los 18.092 millones de euros anuales, y en el Baix Llobregat y L'Hospitalet el impacto se estima en cerca de 1.800 millones, según un informe de Umivale Activa y el Ivie.
Cada día, una media de 207.000 trabajadores catalanes no acuden a su puesto de trabajo por incapacidad temporal. Durante 2024, esta situación supuso la pérdida de 22 jornadas laborales por empleado y un coste estimado de 18.092 millones de euros, equivalente al 6% del PIB de Cataluña, según un informe de Umivale Activa y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) presentado este martes.
El Baix Llobregat y L'Hospitalet de Llobregat, como dos de los principales motores económicos de la región, no son ajenos a esta realidad. Extrapolando los datos catalanes al volumen de trabajadores de ambos territorios, el coste del absentismo podría alcanzar cerca de 1.800 millones de euros anuales. La estimación parte del peso del empleo que concentran: alrededor de 483.000 trabajadores en total.
La comarca del Baix Llobregat cuenta con 364.540 afiliados a la Seguridad Social y más de 20.800 empresas, con una economía diversificada que abarca industria, automoción, logística, servicios avanzados y actividad vinculada al Aeropuerto de Barcelona-El Prat. Por su parte, L'Hospitalet, segunda ciudad más poblada de Cataluña, concentra unos 118.000 puestos de trabajo, impulsados por el sector servicios, el comercio, la actividad sanitaria y grandes espacios económicos como Plaza Europa y Fira Barcelona.
El informe, elaborado por Umivale Activa y el Ivie, subraya que el absentismo laboral no solo afecta a la productividad, sino que también genera un sobrecoste significativo para las empresas y el sistema público. Los datos reflejan que, de media, cada trabajador catalán pierde 22 días al año por bajas médicas, una cifra que sitúa a Cataluña entre las comunidades con mayor incidencia de absentismo en España.
Desde el ámbito local, tanto el Baix Llobregat como L'Hospitalet son áreas clave en el entramado productivo metropolitano. La concentración de empresas y empleo en estas zonas hace que el impacto del absentismo sea especialmente relevante. Los expertos señalan que la prevención de riesgos laborales y las políticas de salud laboral son herramientas fundamentales para reducir estas cifras.
El estudio no detalla medidas concretas, pero pone el foco en la necesidad de abordar las causas que provocan las bajas, como el estrés laboral, los trastornos musculoesqueléticos y las enfermedades comunes. En un contexto de recuperación económica, la reducción del absentismo se presenta como un reto prioritario para mejorar la competitividad.
Para los trabajadores y empresas de L'Hospitalet y el Baix Llobregat, estas cifras suponen un recordatorio de la importancia de mantener entornos laborales saludables. Las administraciones locales y los agentes sociales tienen ante sí el desafío de impulsar iniciativas que contribuyan a disminuir el absentismo y sus costes asociados.

