El fuerte viento derribó árboles, farolas y toldos en un tramo de 500 metros durante la tormenta del martes. No hubo heridos, pero los desperfectos materiales obligaron a movilizar a bomberos y brigadas municipales.
La avenida del Carrilet, en L'Hospitalet de Llobregat, amaneció este martes con el paisaje desolador de árboles arrancados de raíz, farolas dobladas y vehículos dañados tras un intenso reventón de viento que duró apenas unos minutos. El fenómeno, ocurrido durante una tormenta que descargó sobre el área metropolitana de Barcelona, no dejó heridos pero sí importantes desperfectos materiales en un tramo de unos 500 metros.
Los Bomberos de la Generalitat recibieron una treintena de avisos relacionados con el temporal, según fuentes del cuerpo. Sus efectivos trabajaron durante la mañana en la retirada de árboles y ramas con riesgo de caída, así como en la revisión de fachadas y cubiertas para evitar nuevos desprendimientos. Paralelamente, las brigadas municipales iniciaron las tareas de limpieza y reparación de la zona afectada.
Vecinos de la avenida del Carrilet relataron que el viento llegó “de forma repentina y con una fuerza poco habitual”. Algunos aseguraron haber escuchado un fuerte estruendo antes de comprobar desde sus ventanas cómo caían árboles y volaban distintos elementos del mobiliario urbano. Otros afirmaron que nunca habían presenciado un episodio de estas características en el barrio y describían la escena posterior como impropia de una tormenta convencional.
El Ayuntamiento de L'Hospitalet ha trasladado temporalmente un casal de verano que se desarrollaba en el centro como medida preventiva, al tener el toldo afectado. El alcalde, David Quirós, destacó la coordinación entre los servicios de emergencia y señaló que se trató de un fenómeno muy localizado que no había sido anticipado por las previsiones meteorológicas.
Según explicaron los Bomberos, se trata de un reventón, un fenómeno meteorológico poco frecuente que se produce cuando una masa de aire frío desciende con gran velocidad desde una nube de tormenta y, al alcanzar el suelo, se expande de forma violenta en todas las direcciones. Las altas temperaturas registradas durante la jornada favorecieron la aparición de este episodio extremo.
La tormenta descargó sobre el área metropolitana de Barcelona durante cerca de media hora, pero el momento de mayor violencia fue muy breve. Ese corto intervalo bastó para arrancar árboles de raíz, desplazar motocicletas, romper toldos y obligar a movilizar a los servicios de emergencias. No obstante, el reventón se concentró especialmente en la avenida del Carrilet, donde los daños fueron más visibles.
Los vecinos afectados han podido regresar a sus hogares sin incidencias, aunque algunos han tenido que retirar sus vehículos dañados por la caída de ramas y farolas. El Ayuntamiento ha habilitado un servicio de atención para quienes necesiten tramitar partes de seguros o solicitar ayudas por los desperfectos.
Los servicios de limpieza continuarán durante las próximas horas retirando los restos de vegetación y mobiliario urbano. Se recomienda a los ciudadanos evitar la zona hasta que se complete la reparación de las infraestructuras dañadas.

