Los sensores de la Red Sísmica Educativa en Sabadell y otras localidades catalanas detectaron las vibraciones del suelo provocadas por los aficionados durante la final del Mundial. El CSIC ha analizado los datos.
Los sismómetros de la Red Sísmica Educativa, ubicados en Sabadell, Mollet del Vallès, Santa Coloma de Gramenet, Barcelona, Banyoles, Olot y Torroella de Montgrí, registraron claramente las vibraciones del suelo generadas por las celebraciones de la final del Mundial de fútbol. El investigador del GEO3BCN-CSIC, Jordi Díaz, fue el encargado de procesar y difundir los datos a través de sus redes sociales.
“Las celebraciones de la final del mundial hicieron temblar (un poquito…) la tierra en Barcelona, tal como muestran los registros de las estaciones sísmicas”, escribió el sismólogo en su cuenta de X, donde compartió los gráficos de las ondas sísmicas captadas durante el partido.
No es la primera vez que los aficionados al fútbol provocan este fenómeno. Durante las semifinales contra Francia, los sensores de Sabadell ya detectaron vibraciones con los goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro. En octavos, frente a Portugal, un acelerómetro del Instituto Geográfico Nacional en Algeciras también registró movimientos tras el tanto de Mikel Merino.
El fenómeno de las vibraciones inducidas por actividad humana no se limita al deporte. En 2023, los conciertos de Taylor Swift en Seattle generaron una actividad sísmica equivalente a un terremoto de magnitud 2,3, según la sismóloga Jackie Caplan-Auerbach. Los fans de la cantante, conocidos como Swifties, duplicaron la intensidad del llamado 'Beast Quake' provocado por los seguidores de los Seattle Seahawks. En 2024, los conciertos de la artista en Edimburgo repitieron el patrón.
Los datos recogidos por la red catalana permiten estudiar cómo las concentraciones humanas pueden generar movimientos detectables por equipos sísmicos. En Sabadell, los vecinos que vivieron la final pudieron sentir la vibración colectiva, que ahora queda reflejada en los registros científicos.
El CSIC ha puesto a disposición del público los datos de las estaciones sísmicas, que muestran picos coincidentes con los momentos de mayor euforia durante el partido. Los investigadores subrayan que estos movimientos, aunque perceptibles por los instrumentos, no representan ningún riesgo sísmico.
Para los aficionados locales, la noticia añade un dato curioso a la celebración: no solo vibraron de emoción, sino que literalmente hicieron temblar el suelo de Sabadell y otros puntos de Catalunya.

